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La mermelada de papaya con naranja es una de las más de 100 preparaciones que se reflejan en el libro ‘Recetas de la Abuela Rosenda, sabores del Chaco’, escrito por los periodistas Mabel Pantoja Añez y Hernán Cabrera

Maraz, como un homenaje a una gran mujer que hasta su elevada edad continúa cocinando y saboreando sus recetas.

El rescate de los sabores del Chaco

Para poder contar la historia se tuvo que dividir el libro en cinco capítulos: laguas, segundos, ensaladas, horneados y postres.

Entre las recetas tradicionales, como la lagua de zapallo, guiso de acelga, chancao de pollo, ensalada de poroto, postre de maicena, macerado de pomelo, la abuela Rosenda comparte sus historias que no dejarán que olvidemos el sabor de las comidas típicas del Chaco boliviano.

Hay que destacar que aún a su edad de 86 años se recuerda las medidas, el punto que se debe dar a cada una de las comidas y en cada capítulo cuenta sus secretos culinarios que conserva hasta nuestros días.

La autora del libro

Rosenda Maraz Ávila, nació en Tarija, en la ciudad de Villamontes el 23 de diciembre de 1933. Es hija de Petronila Ávila Miranda y Genaro Maraz Jaramillo. Su padre fue uno de esos héroes nacionales de la Guerra del Chaco, era quien llevaba toda clase de alimentos y carnes a los soldados en el frente de batalla. Desde entonces la familia tenía las bases de hacer gastronomía en esa parte del territorio boliviano.

Ella creció y se desarrolló en Villamontes, aprendiendo a cocinar con lo que había en el hogar. Pero los sabores del Chaco quedarían impregnados en los paladares desde el primer momento en que la mamá Petronila batía la olla de barro, y ella curiosa miraba con sus enormes ojos negros. Tenía mucha hambre de conocer los secretos de su madre.

El arte de cocinar a leña

Rosenda solo tenía 16 años cuando se trasladó a Palos Marcados, provincia Gran Chaco, teniendo como testigo al imponente Pilcomayo.

“Cada año el río rebalsaba en sábalos, movilizando a la gente para pescar y prepararlos a fuego lento. Una de las características de los platos del Chaco, es el arte de cocinar a leña y en el fogón hecho de adobe”, señala entre sus comentarios.

Había el cariño y la paciencia que le imprimían su mamá, sus hermanas y los ayudantes removiendo las ollas con mucho estilo para mantener el fuego en su punto ideal.

El libro de recetas son inspiraciones propias que no solo tienen ese toque inconfundible y único por sus ingredientes. Su mayor secreto, es que, en cada preparación le agrega ese ingrediente divino y majestuoso del amor.

El cuaderno de apuntes

Desde que aprendió a escribir, ella, en un cuaderno siempre iba registrando las recetas que hacía con su mamá, de ahí que surge la idea de contar su historia y dejar inmortalizada su herencia gastronómica. Camiri y Palos Marcados aún guardan sus secretos y sus sabores cuando el viajero pasa, quien, con una sonrisa apura a encontrar una sopa de frangollo, un saice, un rebozado de carne de vaca o un plato de fideos.

Su descendencia

Rosenda se casó joven con Patricio Cabrera Flores, con quien tuvo seis hijos, Velia, Teresa, Josefina, Nelson, Hernan y David. Ahora con sus 86 años cocina para sus nietos y bisnietos. Todos ellos siguen sus recetas con el propósito de preservar la culinaria del Chaco boliviano.

Lanzamiento virtual

Será el 21 de noviembre a las 10:00, por el Facebook Live dossier. El libro estará en las librerías y los pedidos a domicilio por Cel. 77366516.