Comparte que es diseñadora de profesión y mamá pendiente de la crianza de sus hijos Fernando Gantier, Nicolás Van Der Leest y Lucas Herbas. Su vínculo con el tejido a croché comenzó a temprana edad, cuando su madre le enseñó a tejer a los cinco años y a los diez ya elaboraba tapetes y chompas.
Desarrolló una habilidad que con el tiempo marcaría su destino. Aunque inicialmente sus creaciones estaban destinadas al hogar y a regalos para su entorno cercano, hace aproximadamente 15 años decidió transformar esta actividad en su principal fuente de ingreso.
En la actualidad se especializa en la elaboración de amigurumis, sin dejar de lado la confección de vestidos, blusas, faldas, bikinis y carteras. Sus diseños, caracterizados por su detalle y originalidad, han logrado trascender fronteras, llegando a clientes en Estados Unidos y Holanda, quienes valoran la calidad de su trabajo.
A través de sus redes sociales, donde se identifica como “Crochet de Mimi”, comparte sus creaciones y mantiene su contacto día a día con sus seguidores.
Como reconocimiento a su trayectoria, ha sido invitada a participar en la feria internacional Expobol USA, una plataforma que podría impulsar aún más sus tejidos y más ventas en su emprendimiento. Actualmente se encuentra gestionando los trámites para su viaje, con la expectativa de llevar su arte a nuevos escenarios. Agradecida por la confianza de sus clientes, asegura que cada pedido representa una motivación para seguir creciendo, promoviendo el trabajo hecho a mano que posee un valor único.