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No sé para vos, pero para mí la palabra manga es sinónimo de deliciosa. Una vez que empezás a comerte una, difícilmente podés parar. Pero ¿de dónde viene esta maravilla fruta? El mango es nativo del sur de Asia. Es la fruta nacional de la India, Pakistán y Filipinas. Además, es el árbol nacional de Bangladesh. 

Existe más de 1000 variedades de mangos, en nuestro país se cultiva la manga verde, la manga rosa, la manga manzana, la manga piña, entre otras. Todas compiten en sabor, dulzura y atractivos colores: amarillo, naranja, rojo o verde. Sobre todo, está llena de vitaminas y minerales que mejoran tu salud de una manera incomparable. 

¿Has escuchado algunas personas referirse a la ciudad como Santa Cruz de las mangas? Estos son los motivos, en el Santa Cruz de antaño, era muy común que en los patios haya árboles de manga.

Es un alimento antioxidante

“Por su riqueza en ácidos (málico, palmítico, p-cumárico y mirístico), vitamina C y, especialmente, por su alto contenido en vitamina A, el mango constituye una buena fruta antioxidante, capaz de neutralizar los radicales libres y dotar al organismo de un poder defensivo en contra de la degradación de las células. Los mangos ejercen una función anticancerígena muy efectiva otorgada tanto por estas vitaminas, como por su riqueza en flavonoides”, indica la nutricionista Karol Castedo.

Gastronomía

La manga madura se emplea en ensaladas, jugos, mermeladas y postres. La manga verde es preparada como verdura, para acompañar los platos con jamón, pescado o ave y se combina como guarnición fría con carne y picante. Aquí una receta de helado con pocos ingredientes, para que compartás y alimentés sanamente a tu familia.


Receta de helado casero de manga con crema de leche

Ingredientes:1 manga grande o 2 pequeñas 3 cucharadas de azúcar morena, 5 cucharadas de crema de leche, Jugo de medio limón, 1 cucharada de miel, 1 pizca de sal

Preparación: Asegurate de que esté bien fría la crema de leche antes de batirla. Solo tenés que montarla suavemente, sin que lleguen a formarse picos. Ve añadiendo el azúcar poco a poco hasta integrar por completo. Reservá por unos minutos. Por otro lado, pelá la manga y extraé su carne depositándola en la licuadora, agregá el jugo de limón, miel y sal. Batí hasta convertirlo en una especie de puré de manga muy suave. Añadí despacio este puré de manga sobre la crema de leche montada y remové con mucho cuidado, con suaves movimientos envolventes. 

Colocá la mezcla de helado de manga casera en un recipiente que soporte las altas temperaturas del congelador. Debe de estar enfriándose un día completo. Una vez pasado este tiempo, podés sacarlo del congelador, 10 minutos antes de servir, para atemperar y poder formar bolas de helado de manga.

Asesoría. Karol Castedo Melgar. Nutrición y dietética ([email protected]La nutricionista y dietista te brindará apoyo y orientación si le escribís a su mail y redes sociales

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