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¿Alguien se ha hecho la burla de vos porque tenés ocho ojos? ¿Te atacaron porque no les gustan tus alas? ¿Te insultan porque tus poderes mágicos son una molestia? Seguro que no, pero si así ocurriera, lo más probable es que nadie le daría importancia porque son agresiones absurdas, y no te sentirías identificada, no tenés nada de eso.

Entonces, ¿qué pasa si te dicen [email protected], inútil, ridí[email protected] o [email protected]? ¿Por qué cambia tu reacción? Eso es lo que pregunta la carismática motivadora, sicóloga y escritora Tuti Furlán, una de las mujeres más influyentes en las redes sociales. Según Tuti, las reacciones diferentes se producen porque, de alguna manera, las personas se pueden sentir identificadas con los insultos.

Nadie prestaría atención al ataque a unas alas imaginarias, pero si te dicen opa, es posible que reaccionés con dolor, porque tal vez en alguna ocasión te has percibido así.

“Cuando me dicen ‘ridícula’, debo voltear a ver qué me estoy diciendo yo misma. Es doloroso pero revelador el darme cuenta que, al momento de recibir un insulto, me hago más daño yo cuando pienso que soy una ‘ridícula’ que cuando otra persona me ataca”, explica Furlán.

Entonces, cada vez que alguien te insulta te está dando la oportunidad de ser más generoso contigo mismo y de reconocer errores para enmendarlos y dejar de echar la culpa a los otros de hacernos sentir inútiles, poco valiosos o ridículos.

“Es más fácil ver afuera lo que nos cuesta o no queremos ver adentro. Los grandes maestros dicen que los demás son regalos que la vida nos dá para vernos a nosotros mismos”, finaliza Tuti, que estará en Santa Cruz, el 14 de agosto, presentándose en Fexpocruz, para enseñar a los cruceños a Vivir a Colores.

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