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El frío, el viento y los cambios abruptos de temperatura son los responsables de los daños en la piel durante esta estación, tiempo en el cual el órgano más grande necesita de cuidados especiales.

Con el comienzo del invierno son muchos los hábitos del cuidado de la piel, que debemos cambiar. Algunos de los signos más visibles de la piel en respuesta a estos factores externos, son la resequedad y aparición de grietas en zonas como los labios y nudillos, efectos que se pueden controlar”, indica la cosmiatra Patricia Llobet.

El uso de alcohol y los barbijos nos están jugando una mala pasada a la hora de cuidar la piel en esta época del año, sin embargo, podés guiarte por estas recomendaciones de la experta.


¿Cómo usar las cremas hidratantes?

Siendo que su principal función es actuar como una barrera capaz de impedir la pérdida de agua. Las cremas más efectivas en esta época se caracterizan por estar compuestas de glicerina, aceites vegetales, urea, lactato de sodio aloe vera y silicona. Llobet recalca que hay que tener extremo cuidado con la humectación y limpieza de toda la piel (rostro, manos y labios, con especial énfasis), con jabones antibacterianos.

Limpieza cotidiana: Es recomendable asearse con agua tibia y un jabón adecuado a tu tipo de piel, evitá los exfoliantes. Si tu piel es sensible, usa soluciones micelares.

Los labios: Siempre debes usar la crema humectante en los labios, y después aplicar un bálsamo con bloqueador solar para impedir su deshidratación

Jabones naturales: Su uso es necesario para protegerse del Covid-19. Que sea natural evitará que la piel se reseque, porque no tienen químicos

Las manos: Aumentar la frecuencia de humectación en las manos, aplicando cremas o hidratantes después de cada lavado


Cuidados diarios

Bloqueador solar: La aplicación debe ser diaria y cada 2 horas, ya que los rayos UV son igual de peligrosos en esta época, que en verano.

Consumo de agua: Consumí al menos 2 litros diarios, sin considerar el café, ni las sodas en esta porción.

Ejercicio físico: Hacé ejercicios, la actividad mejora la irrigación de los territorios distales de las extremidades.

Dieta equilibrada: Consumí diariamente frutas y verduras.

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