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La emprendedora y bloguera de origen boliviano es una líder eco-fashion. Con miles de seguidores practica un estilo de vida que inspira a miles de personas alrededor del mundo. Logró recaudar más de 200 mil dólares para ayudar a la Chiquitania, desde las redes sociales.

Vive en Miami, importantes marcas la contactan para que sea promotora de los llamados viajes conscientes, recorriendo más de 30 países hasta ahora. Visita solo hoteles ecológicos, es creadora de la marca WaterThruSkin y ha logrado posicionarse como una bloguera profesional dentro del mercado de vida consciente.

 ¿Cuéntanos acerca de tu infancia ¿cómo eras? ¿Siempre te gustó la naturaleza o pasó algo que te hizo click?

Desde chiquitita siempre he tenido una conexión con la naturaleza, eso es lo que cuenta mi familia. Me encantaba hablar con los árboles, contarles mis penas cuando me castigaban, me sentaba a charlas con ellos. También me encantan los animales.

¿Qué es WaterThruSkin?

Es una plataforma que empecé hace cinco años para inspirar al lector y a la gente que me sigue a estar más conectado con la naturaleza y a darse cuenta que todos podemos vivir en sincronía con ella, protegiendo a las personas que nos rodean, a los animales y entendiendo que cada acción que tomamos a diario puede tener un impacto positivo o negativo en todas las personas a nuestro alrededor.

Lo que quiero es empujar al lector a conectarse con el mismo porque cuando uno tiene conciencia eso automáticamente irradia al mundo y es una energía contagiosa. Todas las acciones que tomamos nos convierten en emprendedores conscientes y sostenibles.

 Algunos cuestionan sobre la superficialidad de ser influencer o ecologista desde los privilegios. Pero, ¿cuál crees es el verdadero poder de serlo, unido a una causa medioambiental y desde el lugar que te tocó vivir?

Las redes sociales tienen un poder muy grande si las usamos de manera correcta. Hoy muchos influencers las usan de manera superficial y en mi opinión eso es un veneno. Nosotros como influencers tenemos el poder de subir una publicación que va a llevar al lector a conectar con él mismo o que lo va a llevar a envidiar la vida de un influencer y a compararse o sentirse inseguro. Creo que las redes sociales pueden inspirar, yo me enfoco en sostenibilidad, volvernos consumidores conscientes, conectar con nosotros mismos.

 Lograste recaudar más de 200 mil dólares para ayudar a la Chiquitania ¿cuál es la diferencia de un influencer que mueve a favor de acciones y otro que trabaja para vender marcas?

La esencia, esto es algo que nos nace, cuando vi lo que estaba sucediendo en Bolivia, me nació, no solo porque es mi país o porque es el bosque, nunca imaginé que se haga una campaña tan intensa. Es importante generar contenidos con alma, no superficialidades, estar conectados con nosotros, la gente, las comunidades y la naturaleza.

¿Crees que una pequeña acción ambiental cuenta más que incidir en niveles políticos?

Es una combinación de las dos. Sentarnos y esperar a ver cambios en las políticas y compañías sin hacer nada no es bueno. Por eso lo que yo siempre he recomendado es actuar desde casa, los pasos chicos suman. Se trata de un estilo de vida. Como seres humanos tenemos una responsabilidad muy grande. Cada moneda que gastamos manda una señal a las marcas y estas deciden si quieren producir más de ese producto y se dan cuenta que hay una demanda para lo ecológico. Eso manda un mensaje político sin darnos cuenta.