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No solo Santa Cruz de la Sierra se resiste a ser un bastión del MAS. En las últimas encuestas de CiesMori para Unitel se evidenció que Cochabamba, El Alto y La Paz continúan con la tendencia de votar en contra del instrumento político dirigido por Evo Morales.

En el caso de la sede de Gobierno, el candidato de Somos Pueblo, Iván Arias (53,1%), superó en la intención del voto al representante del MAS, César Dockweiler, que está con el 29,6%. Arias resultó favorecido por la renuncia de Waldo Albarracín, que en la anterior medición, del 24 de enero, figuraba en la segunda posición, con un empate técnico con el exministro de Obras Públicas.

En El Alto la figura es aún más llamativa. Eva Copa (Jallalla), exsenadora y que dio un paso al costado en el MAS después de que fue bajada de la candidatura a la Alcaldía, obtiene una ventaja de más de 80 puntos con relación a su adversario político masista, Zacarías Maquera. Actualmente (MAS), Copa cuenta con el 89,2% de respaldo y su seguidor solo alcanza el 7,7% de la intención de voto.

Cochabamba también presenta esta particularidad en su tendencia del voto. Manfred Reyes Villa (Súmate) tiene el 63,7% de respaldo para volver a la Alcaldía de Cercado después de 20 años. El candidato del MAS, Nelson Cox, suma el 15,4% de apoyo.

El voto renovación

Estas marcadas tendencias tienen una explicación para el politólogo y abogado, Paúl Antonio Coca. Para empezar, aclara que la gente y los candidatos deben entender que el electorado nunca vota igual en una elección nacional que en una subnacional.

"Si se rememora la votación que tuvo Luis Arce en estas ciudades en las elecciones generales del 19 de octubre de 2020, ahí se percibe la dinámica del comportamiento", señala.

Asimismo, Coca explica que El Alto tiene dos particularidades: primero, salvo lo que era Condepa con José Luis Paredes en su momento, es una ciudad exigente con sus autoridades locales.

“No existe, de un tiempo a esta parte, que el candidato o partido que vaya a la reelección, la gane. En 2010, Edgar Patana gana, el 2015 la pierde. Ese año gana Soledad Chapetón, ella no postuló a la reelección este año, pero su partido con Henry Contreras, hasta el momento, no logra capitalizar el voto de Chapetón”, señala.

En segundo lugar, Coca sostiene que Copa, al ser víctima del ‘dedazo’ del MAS, fue la figura visible de El Alto durante todo el Gobierno de transición. “Ha sido la alteña visible, vista como la figura de renovación. Cuando viene el ‘dedazo’ y la aparta de la candidatura, la misma gente cierra filas entorno a ella, porque la ve como su referente”, explica.

En el caso de La Paz, al igual que lo que sucede en la capital cruceña, existe un agotamiento de la gestión de Luis Revilla (Sol.bo) y que son ciudades donde la población exige renovación, pero que el MAS no encara ese espíritu. “La Paz, al ser sede de Gobierno, la gente busca renovación, además que las estrategias de Dockweiler no son las mejores. Hay un sentimiento de voto útil. Eso ocurrió también en 2010 y 2015”, apuntó el analista.

Finalmente, en el caso de Cochabamba, Coca observa que Reyes Villa es recordado por segmentos que tienen arriba de 30 años de edad. “De la primera a la segunda encuesta tuvo un crecimiento ascendente, por la demanda de inhabilitación que tuvo en su contra y fue revocada. Eso ha generado un voto de empatía y defensa”.

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