El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, manifestó públicamente su respaldo al presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, y denunció la existencia de intentos para derrocar al Gobierno boliviano en medio de la ola de protestas y bloqueos que afecta al país.
A través de una publicación en la red social X, la autoridad estadounidense emitió uno de los pronunciamientos internacionales más directos desde que comenzó la actual crisis política.
“El Departamento de Guerra y la Coalición Contra el Cártel de las Américas (A3C) rechazan todos los intentos de derrocar al gobierno legítimo del presidente Rodrigo Paz en Bolivia”, escribió Hegseth.
La declaración constituye un respaldo explícito a la legitimidad del Gobierno boliviano en momentos en que distintos sectores movilizados exigen la renuncia del mandatario y mantienen medidas de presión en varias regiones del país.
El mensaje también deja en claro que Washington observa con atención la evolución de los acontecimientos.
“Estados Unidos está observando”, señaló el funcionario estadounidense antes de advertir que Bolivia no debe volver a escenarios que, según su criterio, favorezcan estructuras ligadas al narcotráfico y al crimen organizado en la región.
Hegseth fue más allá y ratificó que Estados Unidos continuará apoyando a Bolivia dentro de los mecanismos de cooperación impulsados por la Coalición Contra el Cártel de las Américas.
“Continuaremos apoyando a nuestros socios de la A3C, como Bolivia”, afirmó.
El pronunciamiento surge mientras el Gobierno enfrenta uno de los mayores desafíos de gobernabilidad desde la llegada de Paz al poder y cuando crece el debate sobre cómo resolver una crisis que combina demandas políticas, conflictividad social y cuestionamientos a la continuidad del mandatario.