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Todos los años hay conferencias de prensa cuando llega el 14 de noviembre, Día Mundial de la Diabetes. Sin embargo, la tendencia es que anualmente aumente el número de diabéticos en el país.

El último estudio nacional sobre el tema, realizado hace 22 años, en 1998, dice que en el departamento cruceño se encuentra más del 10% de los enfermos, y que la mitad de ellos no sigue el tratamiento de forma adecuada. El primer semestre del año pasado se hizo un nuevo estudio en el país, cuyos resultados aún no fueron publicados.

De acuerdo a un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS/OPS), en las Américas, más de 60 millones de personas viven con diabetes, principalmente de tipo 2, y que si no se toman las medidas necesarias, se estima que para 2040 habrá más de 100 millones de adultos con la enfermedad. Además, cada año, en la región más de 340.000 personas mueren por complicaciones relacionadas con la diabetes.

La diabetes tipo 2 - que representa la mayoría de los casos mundiales y se debe en gran medida a un peso corporal excesivo, una dieta malsana y a la inactividad física- está aumentando en todo el mundo. Desde 1980, se ha triplicado el número de personas con diabetes tipo 2 en la región, mientras que el sobrepeso y la obesidad afectan a más del 60% de los adultos de la región

A este mal se suma el Covid-19, que ha infectado a más de 21 millones de personas en las Américas, elevando la letalidad entre personas con enfermedades de base, como la diabetes, por las complicaciones que genera. Y así, se unen dos pandemias, la del coronavirus, y la de diabetes, más silenciosa, pero que desde hace muchos años causa estragos.

En una encuesta reciente de la OPS/OMS, se documentó que más de la mitad de los países de las Américas informaron que los servicios de manejo de la diabetes y las complicaciones diabéticas se habían interrumpido durante la pandemia, con un acceso limitado a los medicamentos y tecnologías esenciales.

Subestimada

Angélica Fierro, responsable del Programa de Enfermedades no Transmisibles del Servicio Departamental de Salud (Sedes), explica que la gente no entiende lo grave que es la diabetes.

Cada día, en su otro trabajo como endocrinóloga del Hospital de la Mujer, ve niños obesos, mujeres con riesgo de vida por sobrepeso. “Me han llegado desde un niño de tres años con 45 kilos, hasta una mujer de 100 kilogramos con lesión precancerosa en el endometrio, y cuando hablo de que deben bajar de peso se desencajan y a veces no regresan.

“La diabetes mal controlada puede provocar ceguera, enfermedad renal y del corazón, y amputaciones. Además, es una condición que aumenta el riesgo de padecer Covid-19 grave”, dice el reciente informe de la OMS/OPS.

“Es una enfermedad silenciosa, solo genera signos y síntomas cuando ya está muy avanzada. Por ejemplo, en los pacientes que pierden peso de forme importante, como síntoma de la diabetes, es porque la glicemia ya está llegando a los 300. Lo normal en una persona es menos de 100, en ayunas, y dos horas después de comer algo, debería estar por debajo de 140, hablando de una persona sana”, explica Fierro.

Pero en alguien que tiene pre diabetes -dice-, la glicemia generalmente estará entre 100 y 125, eso indica que alguien va en camino a tener diabetes, y ese camino será lento o rápido dependiendo del estilo de vida, y de cómo el paciente recibe la información cuando le dicen que tiene pre diabetes, cuando aún es un camino reversible.

“Si modifica sus hábitos quizás nunca llegue a tener diabetes, pero si sigue comiendo mucho y mal y ejercitando poco, en cinco o diez años será diabético”, dijo Fierro.

La especialista explica que la población más vulnerable para la diabetes se centra entre los 40 y 45 años, cuando más se diagnostica la diabetes, sobre todo por el sedentarismo y la alimentación que abusa de los carbohidratos y azúcar, “la edad más afectada es la más productiva”, añade.

Pocos recursos

Para la magnitud del impacto de la diabetes en el departamento cruceño, los fondos disponibles son mínimos.

Según Fierro, este año su oficina dispuso de Bs 45.000, “solamente para compras de material de escritorio, equipamiento de oficina, envíos y folletería”, indicó. Asimismo, cuenta con cuatro funcionarios, cuyos salarios provienen del Tesoro General de la Nación (TGN).

La última capacitación en diabetes que tuvo su equipo, como Programa de Enfermedades no Transmisibles, fue en 2017, y la última guía para manejo de la diabetes a nivel nacional, del Ministerio de Salud, fue del 2008.Asimismo, en la lista nacional de medicamentos, los pacientes cuentan con tres remedios.

“Metformina, Glibenclamida e insulina solo están dentro de la lista nacional de medicamentos, siendo una enfermedad tan grande y discapacitante para los que no tienen un buen control”, dijo.

Paralelamente, hay muchos medicamentos para esta enfermedad, como los que estimulan la excreción de azúcar a través la orina. También hay inhibidores en farmacias privadas, “pero cuestan entre Bs 8 y 15 cada tableta, cada día deben usar dos, para pacientes promedio es imposible comprarse. Se lanzó una insulina con vida promedio de 30 y 40 horas, que cuesta Bs 450 al frasco. Otro problema es que con los antidiabéticos orales, el Gobierno solo autoriza 30 comprimidos de una cosa y 30 de la otra, y eso es insuficiente”, resaltó.

Factores de riesgo

La obesidad y el sedentarismo, además de la mala alimentación, contribuyen a elevar la incidencia de casos.

Un estudio de este año, del Ministerio de Salud sobre Prevalencia de Sobrepeso y Obesidad de los Escolares y Adolescentes en Bolivia, se evidenció que el país ocupa cuarto lugar de mayor prevalencia de exceso de peso en América Latina.

El informe se realizó sobre una muestra conformada por un total de 5.268 estudiantes, de 5 a 18 años. El resultado es que el 21,9% tiene sobrepeso; el 11,1%, obesidad; el 63,8%, masa corporal normal; y 2,2%, obesidad severa. En el área urbana se encontró un mayor número de estudiantes con sobrepeso y obesidad, 4 de cada 10 en área urbana.