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La intolerancia golpea al Legislativo. La interpelación al ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, convocado para explicar la detención de la expresidenta Jeanine Áñez, fue enlodada por una pelea protagonizada por cuatro legisladores. La sesión concluyó con el ministro aprobado, aplaudido y elogiado por el oficialismo.

Primero fueron Henry Montero, de Creemos, y el diputado Antonio Gabriel Colque, del MAS, que se golpearon hasta caer al piso, justo debajo del atril principal, donde habitualmente se produce la investidura de los jefes de Estado. Unos pasos cerca, Tatiana Añez (Creemos) y María Alanoca (MAS) se jalonearon y luego intercambiaron puñetazos.

Poco antes, el ministro de Gobierno alzó la voz y llegó a los gritos para acusar a las bancadas de oposición en el Legislativo —Creemos y Comunidad Ciudadana (CC)—, de “cómplices de la dictadura, de la corrupción y el narcotráfico”. “¡Hay gente que quiere esconder las víctimas de la dictadura; hay gente que quiere invisibilizar a esas víctimas! ¡El pueblo boliviano los ve! Al respecto, algunos asambleístas, ahora interpelantes, manifestaron que estas acusaciones no tienen nada que ver en la dialéctica de que hubo golpe o fraude en el país. ¡Nada más falso! ¡Ustedes quieren esconder los crímenes; son unos cómplices, cómplices, cómplices! ¡Asesinos, cómplices de la corrupción, cómplices del narcotráfico!” “¡No quieren escuchar sus verdades!”, gritó el ministro desde la testera principal de oradores.

Pero, para entonces, la situación en la sala plenaria ya era caótica y a pesar de los insistentes pedidos del presidente de la Cámara de Diputados, Freddy Mamani, los parlamentarios alzaban la voz para pedir, por el lado del MAS, que “lo dejen exponer al ministro”.

Pero, Montero se aproximó a la testera para pedir a Mamani “respeto por la investidura” de los asambleístas, porque consideró que habían sido insultados. En ese momento, llegó al sitio el diputado Colque, del MAS, para pedir que se aparte del lugar, pero empleó las manos de forma violenta para esta solicitud. El opositor respondió a la agresión y se trenzaron a golpes, a pesar del intento de varias legisladoras por separarlos en medio de gritos.

Ante el desorden provocado por la pelea, Mamani declaró cuarto intermedio para “pacificar la situación”. “Esto fue provocado por los dos”, dijo el presidente de la Cámara, cuando los micrófonos aún no fueron apagados. Poco antes, la autoridad parlamentaria aseguró que el ministro estaba “en su derecho para usar el método que requiera para la interpelación” solicitada por Creemos.

De hecho, Castillo había comenzado su intervención recitando la lista de 32 muertos en 2019 y luego expuso un video sobre lo sucedido entre el 10 y 12 de noviembre. Pidió un minuto de silencio con salva incluida y arpegios fúnebres de corneta.

A tiempo de expesar “disculpas al pueblo boliviano por lo sucedido”, Montero afirmó que la presentación fue preparada para “eludir las respuestas al cuestionario interpelatorio” sobre la forma en la que se procedió al arresto de la expresidenta Áñez, el pasado 13 de marzo. Responsabilizó a Del Castillo por el desorden y afirmó que “tuvo una reacción humana que no se justifica” por los golpes que le propinó al representante del MAS del norte de Potosí.

La molestia de los opositores fue madurando desde la mañana. Más temprano, Del Castillo se reunió con la bancada del MAS en la Vicepresidencia. El presidente del Senado, Adrónico Rodríguez (MAS), dijo entoces que era una reunión rutinaria de la bancada y señaló que el encuentro con el ministro “fue para coordinar”.

El diputado Colque, de la bancada potosina del MAS y que inició la pelea, señaló que él fue agredido por Montero cuando intentó “calmar” sus reclamos. “Estos golpes son por intolerancia, siento discriminación y racismo en este hecho y eso no lo vamos a permitir”. El legislador afirmó que sus correligionarios se molestaron por las intervenciones previas de los opositores que les endilgaron denuncias de corrupción por la gestión de 14 años de Evo Morales. “Nos dicen masistas, evistas, pero con desprecio”, dijo.

Al finalizar, la bancada del MAS votó por el orden del día puro y simple, que significa el rechazo a la censura que buscaban los opositores. Con ese voto, Del Castillo salió aplaudido y afuera del parlamento lo esperaban sus adherentes que lo llevaron en brazos.

La sesión de interpelación comenzó las 15:05 y concluyó a las 18:39 con un ministro que fue llevado en hombros. El vicepresidente David Choquehuanca, instaló la sesión, pero luego dejó su lugar a Rodríguez; pero este también se fue y dejó la responsabilidad del acto al titular de Diputados. Opositores y oficialistas enviarán este caso a las comisiones de Ética de ambas cámaras.

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