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Creció en el barrio Minero, uno de los más antiguos del Plan 3.000. Ha trabajado como asesor legal de las asociaciones de mototaxis y hoy es el nuevo diputado uninominal de la C-48. Omar Rueda, de 35 años, nació en Sucre, pero creció en una de las zonas más populosas de la capital cruceña.

¿A qué cree que se deba su victoria en el que era considerado el bastión del MAS en Santa Cruz?
En esta circunscripción tenemos más de 140.000 votantes y si hoy hubo esa votación es porque el ciudadano está cansado de la vieja escuela política y de los que ni siquiera viven en el Plan 3.000, pero los imponían como diputados. No conocían la realidad ni las necesidades de la gente. Por eso es que la gente pidió un cambio. De parte mía, como candidato, hubo una consecuencia de trabajo, porque desde 2010 vengo trabajando en el distrito 8.

_¿El Plan 3.000 fue utilizado como un grupo de choque por el MAS durante estos años?
Ha jugado un rol muy importante por el MAS, porque muchos políticos han utilizado al plan como una bandera política con denuncias y manifestaciones, utilizando a todo un distrito hablando por todos los vecinos. Hoy se demuestra que el Plan 3.000 no es masista.

_¿Cuáles son las necesidades que tiene la gente de su circunscripción y que presentará ante la Asamblea?
Pusimos como una de las primeras propuesta la gestión de un hospital de tercer nivel para todo el distrito, no solo mi circunscripción. Miles de vecinos se amanecen por una ficha que muchas veces no la consiguen.

También buscaré la creación de una Casa Legal de la Justicia con abogados que estén al servicio de la comunidad.

El ganador de la C-49 es del MAS ¿Cómo harán para trabajar ambos por el Plan 3.000?
En la Cámara de Diputados tiene que existir el consenso. Tenemos que debatir leyes en favor de los ciudadanos y no de los partidos políticos, por eso es un mandato que nos dan los votantes. Vamos a apostar por los ciudadanos.

_La excandidata del MAS denunció que hubo acarreo de votos y que sufrió acoso político por parte suya.
En política y en democracia se tiene que saber ganar o perder. Lo que le duele al MAS es que nosotros capacitamos a nuestra gente en el control electoral.