Unidad Nacional (UN) reveló que la decisión de abandonar el gobierno de Rodrigo Paz no fue tomada en los últimos días, sino durante la crisis social de los 53 días que sacudió al país entre mayo y junio. El partido mantuvo el quiebre en reserva para no debilitar al Ejecutivo en medio de las protestas ni alentar a los sectores que planteaban la sustitución del presidente.
El dato aparece en el comunicado firmado por la presidenta de UN, Elizabeth Reyes, después de que Samuel Doria Medina anunciara, mediante sus redes sociales, que su organización y el Gobierno seguirán “caminos separados”.
“En este momento, ya habíamos decidido nuestro retiro del Gobierno, pero no quisimos hacerlo público para no alentar a quienes veían en el conflicto una ocasión para atacar al proceso democrático”, señala el documento.
La organización asegura que durante la crisis rechazó la exigencia que buscaba apartar a Paz del poder, pero también observó “con preocupación e impotencia” la conducta errática del Ejecutivo, a la que responsabiliza de haber alimentado la confrontación entre los dos bloques en que se dividió el país.
De hecho, en una entrevista concedida a Erbol, Doria Medina hizo notar el 22 de julio que el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, ya no estaba en el núcleo de las decisiones.
“Lupo no fue tomado en cuenta cuando el Gobierno organizó un gabinete de crisis, pero después se dio cuenta del error y el ministro de la Presidencia tuvo un rol muy importante en el diálogo, en el decreto de estado de excepción (…). Entonces Lupo está y no está. Porque si hubiera tenido toda la confianza y respaldo del presidente, esto hubiera tenido otro ritmo, hubiera sido distinto, pero no”, afirmó entonces el empresario y fundador de UN.
Efectos
La revelación modifica la cronología pública del distanciamiento. Aunque la ruptura fue anticipada la pasada semana por el propio Doria Medina y por autoridades del Ejecutivo, UN sostiene ahora que el alejamiento político comenzó antes y se manifestó progresivamente mediante la renuncia de Cinthya Yáñez al gabinete, las críticas a la conducción gubernamental y la oposición del partido al presupuesto reformulado, al que califica de “continuista”.
El comunicado también cuestiona que el Gobierno no hubiera aplicado con rapidez las medidas económicas propuestas por UN tras las elecciones de 2025. El partido recuerda que puso a disposición de Paz su plan “100 días carajo”, pero afirma que sus recomendaciones para acelerar las decisiones destinadas a enfrentar la crisis no fueron escuchadas.
Entre los factores que profundizaron las diferencias, UN menciona el manejo del escándalo de la denominada “gasolina basura”, la demora en identificar y sancionar a los responsables y la falta de medidas para contener la corrupción heredada de la anterior administración.
“No creemos que Rodrigo Paz quiera cambiar radicalmente su forma de gobernar”, concluye el partido al justificar la separación.
Desde ahora, los militantes de Unidad Nacional que continúen trabajando en el Ejecutivo lo harán a título personal y sin comprometer al partido, señala el documento. UN anunció, además, que fiscalizará al Gobierno desde la oposición, aunque respaldará las leyes y medidas que considere favorables para la estabilidad económica, el desarrollo y el bienestar del país.