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Una nueva feria ha nacido en Francia consagrada al arte contemporáneo, la Art Fair//Dijon, en esta ciudad famosa por su mostaza, pero sobre todo por sus excelentes vinos. Una apuesta por proponer una feria regional, accesible y de paso, apreciar algunas obras en los célebres viñedos de la Borgoña. RFI fue a visitarla y le propone un reportaje visual. 

Reportaje RFI en Dijon

El sólo nombre de Dijon invita a dar un salto a este lugar para ir a conocer esta nueva feria de arte contemporánea, que este año tiene lugar del 8 al 10 de octubre 2021. Y es que Dijon, una de las capitales de los prestigiosos vinos de la región de la Borgoña, es un atractivo en sí, con el patrimonio arquitectural de su centro histórico, pero también por sus viñedos en las afueras y la cercanía con otras perlas de arquitectura como los célebres Hospicios de Beaune.

Esta vez, el atractivo es una nueva feria de arte contemporáneo, bautizada simplemente “Art Fair//Dijon", del 8 al 10 de octubre 2021, con sede en el Parque de exposiciones de Dijon. Una feria que acoge a 40 galerías de Francia y de otros países como Bélgica, Luxemburgo y Suiza.

Una idea de Jean Marc Bassand, coleccionista y joven emprendedor francés, quien cree que es posible proponer una feria en un lugar que no sea París y en un lugar tan céntrico como Dijon, cerca de Lyon, Bâle o Luxemburgo. Para Bassand, otro atractivo es el hecho de encontrarse en un contexto vinícola sumamente atractivo.

Raphaël Charpentié, director de la galería Aedaen de Estrasburgo, es el director artístico de esta feria que busca ser accesible a nivel de su comprensión, pero incluso de los precios de las obras, que pueden ir desde los 350 euros hasta los 4 mil o 5 mil euros o más para algunas obras de artistas de renombre.

Arte en la ruta de los Grands Crus de Borgoña

El recorrido con los periodistas comenzó en realidad cerca de Beaune, en Aloxe Corton, pequeña comuna donde al fondo se pueden ver las empinadas laderas de la colina de Corton, en plena ruta de los “Grands Crus”.  Una primera parada en el Domaine Chapuis, pequeña finca, que sólo cultiva 12 hectáreas, pero que cuenta con un grands cru de renombre, Corton-Charlemagne un vino blanco exquisito pero también dos premiers crus, en tinto, como su Corton-Languettes.

En la finca familiar se puede ver una escultura de José Aguirre, artista nacido en Londres, un obelisco en acero, que culmina con una cúspide dorada. La idea original era que esta pieza, de dos metros de altura, estuviera en una de las parcelas del Domaine Chapuis, al pie de la prestigiosa colina Corton, en medio de las vides, pero el sindicato de viticultores que rige “Les Climats de Bourgogne” no les dió la autorización, a pesar de que la parcela fuera propiedad privada. La escultura se puede finalmente admirar en la finca familiar.

Los” climats” de Borgoña es una organización muy particular de los viñedos, en pequeñas parcelas, heredada de los monjes de la edad media. En el 2015 estos climats y sus paisajes fueron declarados patrimonio de la Unesco. De ahí que todo sea extremadamente reglamentado.

La segunda parada de este recorrido artístico extra muros fue en Bouchard Père et Fils en Beaune, en la sede de esta gran empresa vinícola fundada en 1731 y que cuenta con 130 hectáreas. En sus jardines, otras esculturas de José Aguirre pueden admirarse, así como una escultura en acero del alemán Ernst Günter Herrmann. Las obras escogidas entran en armonía con los jardines geométricos de esta célebre casa de vinos.

La tercera y última parada fue en en otra importante casa de vinos, Patriarche, también en Beaune, cuya sede se encuentra en un antiguo convento de monjas, expropiado durante la revolución francesa. Las obras provienen sobre todo de la galería belga Art’Loft.

En la antigua capilla se pueden admirar pinturas del francés Maurice Fydmann y esculturas divertidas de la italiana Paola Pezzi. Así también, Patriarche propone un recorrido original por sus cavas subterráneas - ¡cuenta con 5 kilómetros de cavas subterráneas! - con algunas esculturas que acompañan a las numerosas botellas en reposo. El resultado es sorprendente y con una cierta aura de misterio.

Este recorrido extra muros, llamado “Parcours Art in Situ” puede visitarse durante un año y busca aliar el arte con el vino.

Art Fair/Dijon

Después del recorrido por estos dominios vinícolas, visitamos en el Palais de Congrès la feria de arte Art//Fair Dijon que tiene lugar durante tres días.

Algo que llama la atención, al contrario de otras ferias de arte contemporáneo como la FIAC de París, es su ligereza y sencillez. Los galeristas toman su tiempo para explicar a los visitantes el proceder del artista y la obra en cuestión toma otro relieve, como este artista chileno, Rodrigo Arteaga, representado por la galería Sobering de París, que denuncia a través de sus obras en papel quemado, el monocultivo de eucaliptos y pinos en su país.

O un telar de Kenia Almaraz Murillo, también propuesto por Sobering y explicado pacientemente por Baptiste Léger. Baptiste nos explica que la artista, originaria de Bolivia, quiso representar un telar, típico de su país, pero en una metáfora, tejer la luz con este telar hecho con fibras de alpaca y luces fluorescentes. El resultado es una obra que refleja cierta paz y alegría.

Arnaud Lebecq y sus talentos del sur de Asia

Arnaud Lebecq es un “galerista nómada”, es decir, sin galería fija. El busca talentos artísticos en el sur de Asia, en esta ocasión, en su stand presenta tres obras de Kwanchai Lichaikul, joven artista de Tailandia que pinta paisajes, un poco a la manera del artista holandés Escher, célebre por sus paisajes imaginarios y figuras imposibles.

Arnaud Lebecq explicó a esta periodista que el artista tailandés Lichaikul va pintando estos paisajes imaginarios, sin un croquis previo, va simplemente llenando el lienzo, comienza por una esquina y el cuadro se va llenando. Sus paisajes mezclan escenas urbanas de Bangkok combinadas con paisajes urbanos occidentales y uno se puede quedar mucho tiempo viendo los numerosos detalles de su obra en blanco y negro.

Pero la obra preferida de esta reportera es de la artista francesa Leah Desmousseaux, originaria de Nantes y representada por la galería Robet Dantec de Belfort. Una obra dividida en nueve cuadros,de color azul. La galerista Catherine Robet asegura que este azul es de color intenso, un poco modificado por la luz de la sala y que la artista llevó a cabo un procedimiento fotográfico, el cianotipo, un procedimiento fotográfico antiguo que consigue una copia negativa del original en un color azul de Prusia. En todo caso, la reportera se imagina muy bien esta obra en la sala de su casa, que cuesta 3,300 euros. Quizás, un día.

Otra obra que nos llama la atención es la propuesta por WS ART GALLERY de Suiza. En un principio vemos una escultura que se asemeja a un coral blanco, sin saber bien a bien de qué está hecho. La encargada de la galería nos explica que es una obra de Cynthia Bridé y que está hecha con cientos de cotonetes de algodón, pegados los unos a los otros. El efecto es impresionante y sobretodo imaginar el trabajo de la artista que pacientemente pegó tantos y tantos cotonetes.

En todo caso, esta feria de arte contemporáneo tiene una buena selección, tiene precios accesibles y busca atraer a un nuevo público de coleccionistas. Esperando que el próximo año pueda volver a repetirse y afincarse como una feria de arte contemporáneo regional.

Reportaje hecho el 7 de octubre del 2021 en Dijon y Beaune.

 

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