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Giuseppe Conte, designado por segunda vez para dirigir el gobierno de coalición en Italia, se destacaba por su discreción. Sin embargo demostró en estas últimas semanas ser capaz de establecerse como una figura clave en la política italiana.

Este jueves 29 de agosto Giuseppe Conte recibió de nuevo el encargo de primer ministro de Italia. Después de haber renunciado durante el gobierno de coalición entre el Movimiento Cinco Estrellas y La Liga, hoy encabeza la nueva alianza entre el mismo movimiento antisistema y el Partido Democrático, de centroizquierda.

Los líderes de las dos formaciones, Luigi Di Maio y Nicola Zingaretti, decidieron mutuamente excluir sus propias candidaturas como jefe de gobierno y en lugar, acordaron presentar a una figura que garantice "el equilibrio" entre las dos fuerzas.

Ambas formaciones optaron por la continuidad llamando una vez más a Giuseppe Conte para que encabece el gobierno, pero también por la cierta placidez que demostró el primer ministro estos últimos días.

Conte, un "duro" que "se ha construido solo"

Giuseppe Conte nació en Volturara Appula, un pequeño pueblo de solo 500 habitantes: es el primer jefe de gobierno originario del sur de Italia en casi 30 años. "Es alguien que viene de la periferia de este país, que se ha construido solo; un duro", explicó Luigi Di Maio.

Estudió derecho en Roma, donde obtuvo una maestría en 1988. Y su hoja de vida impresiona... Cuando se postuló para un puesto en el Consejo de Presidencia de la Justicia Administrativa, envió un currículum de 18 páginas, incluyendo formaciones de "perfeccionamiento" en las universidades más prestigiosas del mundo: Yale en Estados Unidos, la Sorbona de París y Cambridge en Reino Unido.

También ejerció hasta hace poco como profesor de derecho privado en Florencia. Y fue justamente por su conocimiento de la Constitución, entre otras cosas, que la Liga y el Movimiento Cinco Estrellas lo eligieron como primer ministro en mayo de 2018. "Es un experto absoluto de la simplificación, la ´desburocratización´, la racionalización de la maquinaria administrativa que tantas empresas nos piden", aseguró en su momento Matteo Salvini.

Un giro de 180 grados para el ex y luego nuevo primer ministro de Italia

Así fue como se volvió presidente de un Consejo italiano compartido -o desgarrado según los días- entre los dos partidos. Rodeado de dos vicepresidentes del Consejo ruidosos, Luigi Di Maio y Matteo Salvini, era casi invisible en los medios de comunicación.

Pero todo dio un vuelco el 20 de agosto, cuando Giuseppe Conte pronunció un discurso en el Senado para anunciar su dimisión debido al fin de la coalición.

Criticó entonces a Matteo Salvini con una sorprendente rudeza: "Estas son las razones que me llevan a calificar de extremadamente irresponsable la decisión de desencadenar la crisis gubernamental. Debo decir que el ministro del Interior ha demostrado que persigue sus propios intereses y los de su partido".

"Pasó de ser Señor Nadie a Mister Conte", resumió a la AFP el analista Aldo García. En efecto, sin experiencia política, este desconocido de la opinión pública se convirtió en menos de un año en un líder clave por su sobriedad y equilibrio.

Un equilibrio que trató de inyectar en el gobierno de coalición durante 14 meses. Votante de izquierda durante gran parte de su vida, Giuseppe Conte tuvo que dirigir a ministros de extrema derecha pero confesó a la prensa que pensaba "que los esquemas ideológicos del siglo XX no eran adecuados".

Este jueves, después de tres semanas de tormenta política, fue él quien recibió el presidente de la República, Sergio Mattarella, en su palacio del Quirinale, y fue él quien aceptó la solicitud de formar un nuevo gobierno.

Ahora queda por ver si su recién cambio de actitud le permitirá manejar las riendas de la nueva alianza italiana. Pero el exabogado, cuyo lema en Whatsapp es: "Cada éxito comienza si hay fuerza de voluntad", parece tener la personalidad para ello.

Con Reuters y AFP