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El lunes por la noche, el presidente Roch-Marc Christian Kaboré fue depuesto por el Movimiento Patriótico de Salvaguarda y Restauración, dirigido por el teniente coronel Paul-Henry Sandaogo Damiba. Los militares anunciaron, entre otras cosas, la suspensión de la Constitución, la disolución del gobierno y de la Asamblea Nacional. RFI conversó con burkineses que salieron a la calle para celebrar el golpe.

Con nuestro enviado especial en Uagadugú, Peter Sassou Dogbé

Los militares burkineses anunciaron el lunes por televisión que tomaron el poder tras un alzamiento en el país africano debido a las críticas al presidente por su fracaso para contener el auge de los yihadistas.

Los golpistas con uniforme de camuflaje anunciaron en la televisión el "fin del mandato" del presidente Roch Marc Christian Kaboré, tras un motín que comenzó el domingo.

Cientos de jóvenes se reunieron para expresar su alegría en la Plaza de la Nación de la capital y celebrar la toma del poder por el ejército. Gritos, silbidos, entonación del himno de Burkina Faso... Estos jóvenes afirman que los militares son los dignos hijos de la patria de los hombres honrados.

"Burkina se estaba muriendo, los militares vinieron a salvarla", grita un joven exaltado. “Es un soplo de alivio", dice otro, "porque nos enfrentamos a un poder que carecía de competencia e inteligencia y que tomó como rehenes a todos los hijos e hijas de Burkina Faso".

Otros sostenían una pancarta en la que se leía: "el movimiento por la refundación de Burkina Faso milita por reformas profundas en materia de soberanía, seguridad y dignidad".

"Apoyaremos a los militares hasta el final", exclama uno de ellos. Otro advierte a los que se inmiscuyen en los asuntos del país: "CEDEAO [Comunidad Económica de Estados de África Occidental]  y sus afines, ¡se acabó!”.

Al anochecer, entre un estruendo de motos, regresaron a sus casas antes de que comenzara el toque de queda a las 21:00 horas.

Los jóvenes también demostraron su alegría en las calles de Bobo Dioulasso. Pero en la segunda capital del país, no todos los habitantes comparten su entusiasmo y las opiniones siguen divididas.

“Liberación inmediata”

Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y la ONU pidieron la "liberación inmediata" de Kaboré. El secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, expresó además su "preocupación" por su "integridad física".

El presidente francés, Emmanuel Macron, condenó este martes "el golpe de Estado militar" en Burkina Faso.

El nuevo golpe representa una nueva incógnita para Francia, en plena reorganización de su misión en el Sahel para luchar contra los yihadistas, de cara a un mayor apoyo de sus socios europeos y privilegiar la formación.

Burkina Faso ha sufrido varios intentos de golpe de Estado. En el vecino país de Malí, donde comenzó la insurgencia yihadista, los militares derrocaron en 2020 a un gobierno civil.

En los últimos meses hubo varias manifestaciones de protesta en Burkina Faso para denunciar la incapacidad de las autoridades para contrarrestar el creciente número de ataques yihadistas.

Esta región de África está cada vez más desestabilizada por los extremistas, que también actúan en Níger y en el vecino Malí, un país que ha sufrido dos golpes de Estado en pocos meses.

Los militares alzados habían presentado en un primer momento una lista de demandas, enfatizando la necesidad de una mejor estrategia en la lucha contra los yihadistas, pero sin mencionar la salida de Kaboré.

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