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Tras 20 meses de restricciones, Estados Unidos reabre sus fronteras terrestres y aéreas este lunes a los viajeros vacunados contra el Covid, si bien no todas las vacunas son aceptadas. En el vecino México, en la fronteriza Ciudad Juárez, muchos viajeros comenzaron desde anoche la fila para cruzar la frontera para ver a sus seres queridos.

Si usted llega por avión a Estados Unidos, tendrá que presentar el certificado de vacunación y una prueba negativa realizada los tres días previos.

Esto sin contar con que las aerolíneas deben establecer un sistema de seguimiento de contactos.

En cambio, si usted llega por tierra, las restricciones se levantarán en dos etapas.

A partir de este lunes, los que lleguen por motivos no imprescindibles, por ejemplo familiares o turísticos, podrán cruzar la frontera de Canadá o México, siempre y cuando sí estén vacunados.

Los que viajen por razones imperiosas, por ejemplo, los conductores de camiones, estarán, en cambio, exentos de ese requisito.

A partir de enero, segunda etapa, la obligación de vacunación se aplicará a todos los visitantes que crucen las fronteras terrestres, independientemente del motivo de su viaje.

Un detalle importante sobre las vacunas porque algunas no serán aceptadas.

Las autoridades fronterizas dejarán pasar a los que han sido vacunados con las vacunas que acepta la OMS, es decir, AstraZeneca, Jhonson & Jhonson, Moderna, Pfizer/BioNTech, la india Covaxin y las chinas Sinopharm y Sinovac.

Pero no podrán ingresar quienes se hayan vacunado con la rusa Sputnik y la china CanSino.

Para protegerse de los países más afectados por el covid-19, Trump impuso rápidamente restricciones a los viajes desde China en febrero de 2020.

Luego, el 13 de marzo, fue el turno de los países de Europa pertenecientes al espacio Schengen.

Gran Bretaña e Irlanda siguieron unos días más tarde, mientras que las fronteras terrestres ya estaban en gran medida cerradas con México y Canadá.

Con todos estos países, la densidad de los intercambios humanos y económicos es sumamente intensa.

Autoridades y residentes de ciudades fronterizas mexicanas anticiparon ayer domingo que habrá largas filas cuando la frontera entre México y Estados Unidos sea reabierta este lunes a viajes no esenciales tras más de 20 meses cerrada por la pandemia del coronavirus.

Además, la reapertura de la frontera provocó un desabasto de dólares en los centros cambiarios de la ciudad, según Ricardo García, presidente local de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco).

"Tuvimos una escasez de dólares por la reapertura de la frontera, la gente comenzó a prepararse, tuvimos mucha demanda (venta) y poca oferta (compra). Y eso nos obligó a subir el precio", dijo.

Por su parte, autoridades estadounidenses pidieron a los mexicanos que no viajen en horarios de mayor afluencia y que cuando lo hagan "tengan a mano su prueba de vacunación".

En la ciudad fronteriza de Nuevo Laredo, en el estado de Tamaulipas, las autoridades también anticiparon un aumento en la afluencia de personas que buscan llegar a Estados Unidos.


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