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Anne Corpet, corresponsal especial en Alabama de Radio Francia Internacional


Este lunes el último día de votación para los 5.800 empleados del almacén de Amazon en Bessemer, Alabama. Deben pronunciarse a favor o en contra de la creación de un sindicato. De imponerse la iniciativa, sería algo inédito en la historia del gigante de la venta en línea en los Estados Unidos.

"¿Qué queremos? Un sindicato", coreaban algunos empleados en el centro de Birmingham. "Se está despidiendo a los empleados sin motivo. Hay muchas cosas que hay que cambiar, que hay que mejorar. Queremos respeto, queremos dignidad y estamos luchando por ello", afirma Darry Richardson.

El empleado lleva un año trabajando en el depósito de Amazon, a unos 20 kilómetros de distancia. Fue él quien se puso en contacto con el sindicato de minoristas después de que un supervisor hiciera un comentario despectivo sobre su ida al baño.

A la salida del depósito de Bessemer, las opiniones son más variadas. Renee reconoce que el trabajo es duro, pero considera que su trabajo está bastante bien pagado y dice que no necesita un sindicato: "Mientras mantengas un perfil bajo y hagas tu trabajo, Amazon es un buen lugar para trabajar. Sobre todo porque ofrecen una excelente cobertura sanitaria. Por eso estoy aquí”, explica a RFI.

La desconfianza reina en Bessemer tras meses de campaña a favor y en contra del sindicato, falsos rumores y tensiones. La atención mediática está centrada en este movimiento que puede llegar a ser histórico.

Los intentos anteriores de organizar un sindicato en Estados Unidos fracasaron.

Los empresarios "les decían a los trabajadores que con un sindicato deberían hacer huelga, y que luego ya no podrían pagar sus facturas", se queja Joshua Brewer. "Algunos empleados tienen miedo a perder sus trabajos, aunque esto no sea cierto".

"Más del 90% de nuestros empleados en Bessemer dicen que recomendarían Amazon como un lugar para trabajar a sus amigos", aseguró por su parte la portavoz corporativa Heather Knox.

Sin oponerse oficialmente a la formación de sindicatos, Amazon está haciendo campaña -con reuniones semanales, envíos de SMS y carteles hasta en los baños- para disuadir a sus empleados de incorporarse al gremio.

Apoyo de Bernie Sanders

El senador demócrata Bernie Sanders, que acudió al lugar durante el fin de semana para apoyar a los empleados en apuros, aseguró que una victoria del sindicato tendría repercusiones en todo Estados Unidos.

Amazon, el segundo mayor empleador del país, ha gastado fortunas haciendo campaña contra la sindicalización de los empleados que se quejan de las duras condiciones de trabajo.

El gigante del comercio en línea emplea a 800.000 personas en el país, principalmente en sitios de clasificación y envasado como este.

 

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