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A poco más de tres meses de las elecciones presidenciales francesas, se aceleran los debates en la izquierda para definir la mejor estrategia para llegar a la segunda vuelta. El periódico Libération publicó este 30 de diciembre una encuesta sobre "lo que esperan los votantes de izquierda".

El sondeo del diario Libération muestra que el 65% de los votantes de izquierda cree que es una buena idea celebrar primarias abiertas para definir el nombre de una persona que una a los diferentes partidos. Pero al mismo tiempo, el 52% piensa que lo que divide a la propia izquierda es más importante que lo que la une. Para el 30%, las diferencias políticas entre las distintas corrientes son "irreconciliables".

Christiane Taubira a la cabeza

Estas barreras se reflejan en los índices de popularidad de cada uno de los posibles candidatos. La exministra de Justicia, Christiane Taubira, se posiciona en lo más alto con un 39% de preferencias, en el sondeo realizado por Viavoice para el diario francés.

La candidata del tradicional Partido Socialista, la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, sólo tiene un 23% de apoyo y ocupa el último lugar entre los candidatos de izquierda que podrían sucederle al actual presidente, Emmanuel Macron.

Macron, además, aparece bien situado, en tercer lugar: el 34% de los consultados se declara dispuesto a reelegir al jefe del Estado, que lidera un Gobierno con nombres principalmente de derecha y centro, pero que incluye a la izquierda.

Desacuerdos sobre la mejor estrategia

El periódico conservador Le Figaro también destaca las divisiones de la izquierda francesa. "Hay quienes defienden a ultranza la unidad de la izquierda, señalando que ningún candidato podrá llegar hoy a la segunda vuelta. Y hay otros que consideran que estos intentos de negociación (...) son contraproducentes y podrían desmovilizar al electorado en la primera vuelta", dice un artículo publicado este jueves.

El diario señala que el candidato ecologista, Yannick Jadot, y el candidato de la izquierda radical, Jean-Luc Mélenchon, son los más refractarios a una posible renuncia a presentarse en nombre de una candidatura única de izquierdas. Ambos se han negado a dejar el camino libre a Christiane Taubira.

"Pero la presión por la unidad también viene de dentro", señala Le Figaro, recordando que una dirigente de los ecologistas, Sandrine Rousseau, "no duda en decir alto y claro que la izquierda dividida y dispersa no tendrá éxito".

En el Partido Socialista, la cuestión es más que delicada. Un alto dirigente del partido confesó al periódico que renunciar a la candidatura de Anne Hidalgo podría consolidar "la muerte del partido", que agoniza desde la presidencia de François Hollande. Sería la primera vez que los socialistas no se presentan a unas elecciones francesas.

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