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El presidente francés anunció el lanzamiento de una campaña de vacunación de refuerzo para los mayores de 65 años que ya cuenten con su esquema de vacunación completo desde hace más de 6 meses. El refuerzo será indispensable para conservar el pasaporte sanitario que aún se exige para acceder a numerosos lugares públicos.

Los mayores de 65 años que quieran conservar el pasaporte sanitario en Francia a partir del 15 de diciembre deberán haber recibido una dosis de refuerzo de la vacuna anticovid, anunció el presidente francés en televisión.

"Si están vacunados desde hace más de seis meses, les pido que tomen cita. A partir del 15 de diciembre, habrá que justificar un refuerzo para prolongar la validez de su pase sanitario", dijo Emmanuel Macron a los mayores de 65 años y personas vulnerables.

En muchos de los casos se tratará de aplicar una tercera dosis a las personas que fueron vacunadas con Moderna, Pfizer BioNtech o AstraZeneca, y será la segunda dosis para los que recibieron la vacuna de una sola inyección de Jannsen o que se recuperaron del Covid-19. Y a las personas con problemas graves de inmunidad se le podrá aplicar incluso una cuarta dosis.

A principios de diciembre, los franceses entre 50 y 64 años podrán recibir también una dosis adicional, ya que "más de 80% de las personas en (los servicios de) reanimación tienen más de 50 años", agregó Macron, durante su noveno discurso televisado desde el inicio de la pandemia.

El pasaporte sanitario es obligatorio en Francia desde el mes de agosto en lugares que acogen más de 50 personas, así como en bares, restaurantes, hospitales (salvo urgencias) y grandes centros comerciales.

Mascarillas en las escuelas

Los ciudadanos pueden obtener el documento si están completamente vacunados contra el coronavirus o con un test negativo. Desde mediados de octubre, esa prueba es de pago para aquellos que no estén inoculados.

Su aplicación generó minoritarias protestas semanales, que han ido perdiendo fuerza. La semana pasada, el Parlamento francés aprobó su uso hasta el 31 de julio, más allá de las elecciones previstas en abril y mayo.

La epidemia vuelve a recrudecer en Francia y la tasa de incidencia creció un 40% en una semana, dijo Macron.

Su Ministerio de Educación anunció posteriormente que el uso de mascarilla sería nuevamente obligatorio en todas las escuelas de Francia, una medida que ya estaba implantada en 61 de los 101 departamentos del país.

La utilidad de la vacuna para reducir contagios y hospitalizaciones ya es un consenso en el sector hospitalario. “Las personas vacunadas que recibieron 3 dosis presentan, (en promedio) diez veces menos probabilidad de contagio que los que recibieron 2 dosis”, indica el profesor de salud pública del hospital de Lille Philippe Amouyel, citado por el diario Le Figaro.


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