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Israel aprobó un plan el domingo para duplicar la cantidad de habitantes en los asentamientos judíos en los Altos del Golán, como parte de un proyecto de más de 300 millones de dólares, 40 años después de la anexión de este territorio sirio.

Con nuestro corresponsal en Tel Aviv, Daniel Bluementhal, y AFP.

Conmemorando cuarenta años desde que el Estado de Israel se anexó la Meseta del Golán conquistada de Siria años antes, durante la Guerra de Junio de 1967, el Primer Ministro israelí Naftali Bennett  anunció un plan multimillonario destinado a duplicar la cantidad de israelíes que habitan ese territorio.

Nuestro objetivo es duplicar nuestro asentamiento en los altos del Golán.  Para ello fortaleceremos a la ciudad Katzrin con dos nuevos barrios, 12 y 13, y crearemos dos nuevas localidades, Asif y Matar”, dijo Bennett.

Bennett habló durante una reunión de su gobierno en Golán, inmediatamente después de la cuál ingresó a aislamiento solitario ya que una de sus hijas enfermó de Covid.

De acuerdo con el plan, Israel invertirá alrededor de 300 millones de dólares en la construcción de más de 7000 viviendas para duplicar la cantidad de habitantes judíos en ese disputado territorio, de 23.000 a 50.000 al final del proceso.

Israel se dispone a hacer usos de tecnologías ecológicas en una serie de proyectos agrícolas, con paneles solares, a ser montados sobre los campos de cultivo para facilitar su crecimiento a la vez de generar electricidad.

A excepción del Presidente Donald Trump en 2019, la comunidad internacional no reconoció la soberanía israelí sobre ese territorio, pero tampoco son viables las negociaciones con Siria, luego de 10 años de guerra civil y el triunfo de Bashar Assad.

"Sobra decir que los Altos del Golán son israelíes", dijo Bennett el sábado, recordando el compromiso de Trump y señalando como "importante" el hecho de que la administración de Joe Biden haya "dejado claro que no hay cambio de política".

El secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, habló poco después de la llegada de Biden a la Casa Blanca de los problemas legales que podría tener la afirmación de Trump, en lo que Siria ve una "flagrante violación de su soberanía".

Pero Blinken aseguró que no había planes para volver atrás, sobre todo con la guerra civil siria en curso.

Israel y Siria, que siguen técnicamente en guerra, están separados por una frontera de facto en los Altos del Golán.

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