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A un mes de que comiencen los Juegos Olímpicos de Tokio, los organizadores abrieron este domingo las puertas de la Villa Olímpica a los medios, desvelando las peculiaridades por la amenaza del covid-19, como una clínica especializada en la detección del virus, la « Village Plaza » y los dormitorios para los atletas, concebidos bajo la visión minimalista nipona.

Es la recta final para los esperados y aplazados Juegos Olímpicos Tokyo 2020, cuya apertura tendrá lugar el próximo 23 de julio.

Los organizadores presentaron a los medios las instalaciones de la Villa Olímpica, a fin de instaurar la confianza en cuanto a la seguridad de los Juegos, no solo en los deportistas, sino también en una población japonesa desconfiada.

La Villa Olímpica abrirá sus puertas a las delegaciones el 13 de julio y cuenta con una clínica especializada en la detección del virus. Los organizadores advirtieron que estará prohibida el consumo de alcohol en grupo dentro de la instalación y que han suprimido la zona mixta para los invitados.

Carteles invitan a los residentes a tomar medidas, sobre todo en materia de ventilación, se han colocado en toda la Villa, que podrá albergar a 18.000 atletas y miembros de los equipos para los Juegos Olímpicos y 8.000 para los Paralímpicos.

La 'clínica de la fiebre', separada de la principal instalación médica, se utilizará para hacer test y aislar a los sospechosos de estar infectados por el covid-19 o considerados como casos de contacto de personas positivas.

"Si hay sospecha de infección (...), estaremos en condiciones de aislar correctamente a esta persona", declaró Takashi Kitajima, director general de la Villa Olímpica. "Es un ejemplo más de la manera en la que vamos a gestionar rigurosamente las cuestiones relacionadas con eventuales infecciones por covid", añadió a los periodistas.

  

   "Prohibidas las fiestas y si toma alcohol, tome solo" 

Construida en un terreno adyacente a la Bahía de Tokio, la Villa Olímpica se convertirá en un espacio central para los deportistas, que tendrán prohibido abandonarla salvo para ir a las instalaciones olímpicas, ya sea para entrenarse o para competir.

La Villa Olímpica incluye, además de las viviendas y los comedores, salas de entrenamiento, un largo paseo que bordea la bahía y un parque con árboles de unos 7.000 m2. 

En virtud de las reglas sanitarias tan estrictas, cuyo incumplimiento será sancionado, los deportistas estarán sometidos a test diarios y deberán portar mascarillas, excepto cuando compitan o durante las comidas y las horas de descanso.

Se prohibirán las fiestas, advirtieron los responsables de Tokyo 2020: "Cuando consuman alcohol, en principio, se rogará que beban solos", declaró sin rodeos Kitajima.

 

Village Plaza 

Los organizadores de los Juegos de Tokio han levantado a la entrada de la Villa Olímpica un gran complejo construido en madera y de estilo japonés tradicional, que servirá como espacio de convivialidad y de servicios para los deportistas: el Village Plaza.

 

No muy alto y de una sola planta, el edificio no impresiona visto desde el exterior, pero con una superficie de 5.300 m2, se descubre a medida que se transita por sus numerosas salas y galerías semiexteriores.

Los atletas encontrarán allí todos los servicios necesarios para su vida diaria: una cafetería, un banco, una oficina postal, un pequeño supermercado, un centro médico, una peluquería, una lavandería e incluso un zapatero. También tendrán la posibilidad de comprar flores y de hacerse fotografías.

Después de los juegos, se desmontará la Village Plaza y su madera será reciclada.

  

Pequeñas habitaciones de 9 m2 

Pero las condiciones para alojar a los deportistas están lejos de ser un lujo, con habitaciones simples de 9 m2 y dobles de 12 m2.

Según los responsables olímpicos, la mayoría de personas que se alojarán en la villa estarán vacunados, lo que debería reducir los riesgos, pero los participantes están amenazados con la expulsión si infringen las reglas sanitarias.

Señal de los desafíos que se avecinan, un miembro de la delegación olímpica de Uganda que llegó este sábado 19 de junio a Japón, dio positivo al covid e inmediatamente quedó aislado, pese a que había sido vacunado y dio negativo antes del viaje.

 

Hecho sin precedentes en la historia olímpica, los espectadores extranjeros no podrán asistir a los Juegos y se espera una decisión referente al porcentaje de publico local autorizado en los estadios.

Los organizadores tratan de vencer la oposición del público japonés, después de que varios sondeos revelaran que la mayoría de los habitantes del país preferirían un nuevo aplazamiento o simplemente su cancelación.  

Estas últimas semanas, algunas encuestas parecen mostrar que este sentimiento estaría cambiando a medida que se aproxima la cita.

Después de los Juegos, la Villa Olímpica será transformada en miles de apartamentos de lujo. Unos 900, algunos de los cuales cuestan 170 millones de yenes (1,3 millones de euros; 1,55 millones de dólares), ya fueron vendidos antes del aplazamiento de un año de la cita, inicialmente prevista en 2020.

  

(Con la AFP)

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