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En Canadá, el primer ministro Justin Trudeau obtuvo al cabo de las elecciones legislativas un tercer mandato consecutivo. El líder liberal encabezará un gobierno minoritario, con unos 158 de los 338 escaños en la Cámara de los Comunes, según resultados preliminares.

Con las corresponsales en Montreal Diana Gónzalez y Pascale Guéricolas.

“Mis amigos, estoy dispuesto a continuar el trabajo”, declaró Justin Trudeau quien seguirá al mando del país con un gobierno una vez más minoritario. Los votantes canadienses han elegido a Trudeau como primer ministro por tercera vez consecutiva desde 2015.

Tras un comienzo bastante favorable y unas encuestas alentadoras, el líder liberal tuvo una campaña especialmente complicada. Sobre el terreno, tuvo que enfrentarse en cada viaje a multitudes de manifestantes furiosos contra las medidas sanitarias. El desgaste del poder se notó y la "Trudeaumanía" de 2015 pareció lejana.

En busca de una mayoría

Trudeau había convocado a elecciones anticipadas hace poco más de un mes, diciendo que quería encuestar a los canadienses sobre cómo recuperar el país tras la pandemia, aunque sus oponentes le acusaron de buscar una mayoría de diputados, ya que estaba gobernando el país en minoría.

En su discurso, Trudeau aseguró que los canadienses le confiaron un mandato claro y que su equipo se concentrará en la lucha contra la pandemia, entre otros: “Han dado a los parlamentarios un mandato claro para poner fin a esta pandemia de una vez por todas y pasar a un futuro mejor. Han elegido a un gobierno que quiere luchar por ustedes”, afirmó.

Los resultados preliminares indican que habrá pocos cambios en la Cámara de los Comunes, al cabo de estas elecciones evaluadas a un poco más de 600 millones de dólares canadienses. Al no lograr la mayoría deseada, los liberales tendrán que seguir colaborando con otros partidos para gobernar.

Erin O’Toole no convenció

En los debates, Trudeau no brilló y recibió duras críticas de sus contrincantes que denunciaron implacablemente sus estratagemas políticas, especialmente su decisión de convocar las elecciones en plena pandemia mientras el parlamento funcionaba, pero también su inacción en materia medioambiental o política exterior.

Sin embargo, los votantes no fueron convencidos por el discurso más bien moderado del líder de la oposición, el conservador Erin O'Toole. Sus comentarios sobre las armas o el medio ambiente han variado a menudo, como si temiera que el apoyo de la derecha de su partido político se viera mermado.

O'Toole, de 48 años, también fue criticado por haber apoyado la relajación muy temprana de las restricciones de salud pública en Alberta y en otras dos provincias dirigidas por los conservadores, en las que ahora hay brotes de Covid que fuerzan a los abrumados hospitales a transportar a los pacientes a otros centros de salud en Canadá.

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