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Un video que muestra a supuestos soldados ucranianos torturando a prisioneros rusos, periodistas que denuncian la falta de libertad de prensa en Ucrania, publicación de las identidades de 620 personas acusadas de pertenecer al FSB... Las autoridades ucranianas, aunque destacan por sus esfuerzos de comunicación con los occidentales, se enfrentan a varios problemas.

Con nuestro enviado especial, Vincent Souriau.

Las autoridades ucranianas dicen que se toman muy en serio un video que ha aparecido en las redes sociales y que muestra a hombres armados, presentados como soldados ucranianos, disparando en las piernas de varios prisioneros de guerra.

El trato de los prisioneros de guerra cuestionado

¿Verdadero o falso? Todavía no lo sabemos, podría ser un montaje difundido deliberadamente por Rusia. El ejército ucraniano está investigando, pero en términos de propaganda, estas imágenes son lo suficientemente fuertes como para que el entorno de Volodimir Zelenski reaccione y recuerde a las tropas ucranianas que la tortura de un prisionero es un crimen de guerra.

Esto se suma a otro hecho denunciado hace unas semanas por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la organización Human Rights Watch (HRW). En efecto, las autoridades ucranianas han divulgado en repetidas ocasiones videos de jóvenes soldados rusos arrepintiéndose ante imágenes de bombardeos, o mandando mensajes a sus padres.

El CICR recordó que "los prisioneros de guerra y los civiles detenidos deben ser tratados con dignidad y protegidos en todo momento de los malos tratos y de la exposición al escrutinio público, incluidas las imágenes que circulan públicamente en las redes sociales". "Este trato a los prisioneros de guerra viola las protecciones previstas por las Convenciones de Ginebra para garantizar un trato digno a los combatientes capturados, independientemente de su bando", subrayó por su parte HRW.

Pero los videos no cesaron en las redes sociales del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU):

620 agentes del FSB

Luego, la inteligencia militar ucraniana publicó una lista que revela públicamente la identidad y los datos personales de 620 personas, designadas como agentes del FSB (Servicio Federal de Seguridad de la Federación de Rusia), en toda Europa.

Aparte de los servicios de inteligencia occidentales, nadie tiene los medios para verificar esta información y uno se pregunta por qué Ucrania no compartió estos datos de forma confidencial con sus aliados, en lugar de sacar a la luz cientos de perfiles a riesgo de ponerlos en peligro.

Periodistas enfadados

Por último, apareció en la prensa este lunes una tribuna firmada por decenas de periodistas ucranianos y extranjeros, denunciando el acoso a la prensa por parte de las fuerzas ucranianas.

Los periodistas reclaman un código de conducta porque, aunque los discursos del presidente Zelenski tienen una repercusión considerable en el extranjero, el trabajo de la prensa es cada vez más complicado y estas dificultades contradicen los esfuerzos diplomáticos de Ucrania hacia sus socios occidentales.

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