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El Gobierno de Ecuador cambió este lunes al jefe del comando conjunto de las Fuerzas Armadas y al de prisiones, en medio de una crisis carcelaria con matanzas que dejan más de 320 presos fallecidos este año, y una lucha contra el narcotráfico. Este fin de semana volvió a producirse una nueva matanza de 68 presos en la principal penitenciaría del puerto de Guayaquil. 

Entre viernes y sábado se produjo una matanza de 68 presos en la principal penitenciaría del puerto de Guayaquil (suroeste de Ecuador), también escenario de otro choque armado entre bandas con vínculos con el narcotráfico en septiembre con 119 fallecidos, constituyéndose en la mayor masacre carcelaria de Ecuador y una de las peores de Latinoamérica. La analista Carla Álvarez, profesora del instituto de altos estudios nacionales, experta en violencia y prisiones. 

Carla Álvarez - Esto no es un fenómeno que viene pasando, como se pensaría, que en el tercer mundo las cárceles siempre están olvidadas. Pero no, tuvimos en un momento una política carcelaria. Después hubo un giro en la política que degrada la vida de las personas privadas de libertad. Vemos que además son masacres que son anunciadas, fácilmente prevenibles, y lo que vemos es una negligencia brutal por parte de las autoridades. El viernes por la mañana cogieron a tres personas tratando de ingresar armas municiones y explosivos a la penitenciaría: setenta y cinco ‘tacos’ de dinamita, 350 cartuchos y, entre las cosas que más me llama la atención, dos fusiles. Es un cargamento que podría hacer mucho daño en una cárcel. Esto es necesario que sea leído, que sea analizado, interpretado por un departamento inteligencia penitenciaria que en el Ecuador fue desarticulado, ya no existe.

RFI - El presidente Lasso tiene un pulso con la corte constitucional que no le dejó meter a militares a poner orden en las cárceles. ¿Un operativo militar podría ser positivo en prisión? 

Carla Álvarez - La Corte Constitucional le dijo al presidente que no puede extender innecesariamente el estado de excepción y que debe mantener a los militares en el perímetro urbano. Las masacres vienen ocurriendo, son cuatro en el año ya, y uno no puede enfrentar una masacre de esta naturaleza como si fuera un evento aislado, con medidas aisladas. Es necesario tomar medidas estructurales. Se necesitaba inteligencia carcelaria, se necesita inversión en infraestructuras, se necesita dejar comer bien a los presos, respetar sus derechos, etc. Todo eso va mucho más allá de simplemente meter a las fuerzas armadas en la cárcel, hay que contener la violencia en la cárcel y eso no se logra solamente con la entrada de los militares en los recintos penitenciarios. La Corte ha hecho bien en limitar la intervención militar. 

RFI - Este lunes han dimitido el jefe del sistema de prisiones de Ecuador y el jefe del comando conjunto de las Fuerzas Armadas. ¿Este cambio representa un lavado de cara en las instituciones? 

Carla Álvarez - Definitivamente es un lavado de cara. La inestabilidad de las autoridades es muy grande. No hemos visto en todos estos meses ninguna acción contundente porque, evidentemente, cuando uno tiene dos meses en el cargo no toma decisiones contundentes. Esto necesita estabilidad, necesita el presupuesto, necesita respaldo político, necesita una estrategia. No se va a resolver por milagro la situación carcelaria, porque lo que está pasando es que los reos ya tomaron el control de las prisiones. Tienen armas, tienen contacto con el exterior, tienen recursos. Nosotros debimos haber tomado medidas que ni siquiera son costos, empezando por un censo penitenciario, que no existe. No sabemos quién está en la cárcel y por qué motivos, no sabemos quién está a punto de salir, no sabemos a quién podríamos darle una libertad anticipada. Clasificar a los presos y juntarlos adecuadamente, según el grado de peligrosidad de cada uno, son medidas que ni siquiera son costosas presupuestariamente, pero que necesitan gente experta, que conozca la materia y eso es una cosa que el Gobierno no tiene.

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