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Las autoridades ucranianas temen que los combates en el este del país sean tan devastadores como lo fueron en Mariúpol, una ciudad sitiada, bombardeada y aislada del mundo desde hace más de un mes. Reportaje con los soldados separatistas que ahora controlan gran parte de la ciudad.

Ocho puestos de control separan Donetsk, la capital de la autoproclamada República de Donbás, de Mariúpol. Antes de ver la ciudad, se escucha a lo lejos el ruido de los combates. En algunas partes, el ruido es ensordecedor; a veces es fuego de artillería más ligero, pero en Mariúpol, ya nadie le presta atención.

Una ciudad devastada

Mujeres, niños, ancianos, desde hace unos días salen de sótanos y refugios. Algunos han permanecido allí durante tres semanas. Deambulan entre los escombros en un escenario de ruinas: ningún edificio, ninguna casa se ha salvado.

Ventanas rotas, edificios ennegrecidos por el fuego, pisos destruidos, vehículos quemados... En algunas entradas todavía se pueden distinguir, con pintura blanca, estas pocas palabras: "Aquí viven niños". Sólo se salvaron las iglesias.

"Qué pasa en el mundo" 

Encontrarse con residentes es posible durante las distribuciones de ayuda humanitaria llevadas a cabo por el ejército. Cajas distribuidas por soldados marcados con la "Z" de la "operación especial", como dice el Kremlin.

Algunas personas caminan varios kilómetros para recogerlas y a veces salen con montones de cajas en cochecitos. Muchos tienen las manos y la cara ennegrecidas porque cocinan en fuegos de leña fuera de los edificios. No hay electricidad ni agua. Adolescentes recorren la ciudad con bidones de cinco litros para rellenarlos.

Como ya no hay teléfono ni Internet, en esta ciudad aislada de todo, la gente nos pregunta: "Díganos qué pasa en el mundo. ¿Vendrá la paz?". Muchas personas también dan pequeños trozos de papel, con el número de teléfono de familiares con los que hay que ponerse en contacto, en Rusia o Ucrania: "Estoy vivo. Necesito ayuda", dicen estas pocas líneas garabateadas apresuradamente que nos dieron.

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