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El hecho había pasado prácticamente desapercibido, pero desde hace un año la bandera francesa no es la misma: el presidente francés decidió oscurecer el azul del pabellón tricolor. La razón tiene tanto que ver con la estética como con la política.

Ahora que la noticia se propaga, todos se dan cuenta de que sí, había ocurrido: la bandera francesa que aparece desde hace un año en los actos oficiales había cambiado. El azul se oscureció.

“La decisión de cambiar el color de la bandera francesa fue tomada por el presidente de la República el 13 de julio de 2020”, reveló la radio Europe1, citando el libro de Eliot Blondet y Paul Larrouturou  Élysée confidentiel, publicado en septiembre. Según este medio, el mandatario siguió la sugerencia de dos influentes consejeros del Palacio del Elíseo.

El tono elegido es el azul marino, un guiño a la Marina, pero sobre todo un mensaje político. Se trata de un regreso al color del pabellón de 1793, durante el año II de la Convención, es decir el de la Revolución francesa.

El abandono del azul marino había ocurrido en 1976 durante la presidencia de Valéry Giscard  d'Estaing. El entonces jefe de Estado había decidido aclarar el azul por uno marial para acercarse al que figura en la bandera de la Unión Europea.

"Había cambiado el azul de la bandera por razones estéticas durante el acercamiento a Europa. La bandera que todos los presidentes llevaban desde entonces no era la verdadera bandera francesa", señala Arnaud Jolens, director de Operaciones del Elíseo y promotor del retorno al color original.

Desde el entorno presidencial defienden el azul marino como más elegante y juran que no se trata de tomar distancia de la UE a pocas semanas de que Francia toma la presidencia del bloque.

El Palacio del Elíseo evitó en su momento mencionar el cambio, tal vez porque tocar los símbolos de la república es siempre una cuestión delicada.

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