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Este 18 de octubre se conmemoró en Chile el inicio del movimiento social de octubre de 2019, manifestaciones históricas contra la desigualdad convertidas a veces en disturbios, y duramente reprimidas por la policía. Dos años después, la Asamblea Constituyente inició los debates de fondo sobre la nueva Constitución, mientras en las principales ciudades del país, decenas o incluso cientos de miles de personas salieron a la calle para defender las mismas reivindicaciones que en 2019.

Con la corresponsal de RFI en Santiago, Justine Fontaine.

A media tarde, en el antiguo edificio del Congreso, en el corazón de la capital Santiago, la Asamblea Constituyente dio el pistoletazo de salida a los debates de fondo sobre la nueva Constitución.

"Damos rienda suelta a la imaginación"

"Por primera vez, los pueblos de Chile nos hemos sentado en una misma mesa plural y en condiciones de igualdad y horizontalidad a discutir y pensar un país donde la dignidad se haga costumbre", dijo la presidenta del órgano, Elisa Loncón.

La convención, integrada por 155 miembros, "es hija de los anhelos y la movilización de los pueblos e inicia un diálogo esperado por décadas y quizás por siglos", indicó la académica mapuche. "A dos años del despertar del nuevo Chile, damos rienda suelta a la imaginación. Son momentos hermosos los que nos toca vivir", agregó antes de dar inicio al debate constituyente.

"La Constitución actual es más bien neoliberal, y esperamos que la nueva Constitución se acerque más a un modelo socialdemócrata, con un Estado más fuerte y más derechos sociales. Pero también con nuevos derechos que no existían en el texto actual, como los derechos de los pueblos indígenas, los derechos de los niños, el derecho a la vivienda, y luego probablemente los derechos de la naturaleza y los animales", comenta Claudio Fuentes, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Diego Portales de Santiago.

Miedo a una Constitución decepcionante

En las calles de Santiago, decenas de miles de personas se reunieron por la noche para protestar contra las desigualdades sociales. Algunos temen que la nueva Constitución les decepcione, o quieren que las cosas cambien más rápido.

"La salud no ha mejorado, la educación y las pensiones no han mejorado, por eso estamos protestando. Ellos [el gobierno y los partidos políticos tradicionales] nos han prometido cosas para calmarnos, pero el cambio aún no ha llegado", lamenta Brian Arias, de 20 años.

Con barricadas, hogueras y consignas contra el presidente derechista Sebastián Piñera, la manifestación continuó hasta altas horas de la noche, cuando la policía dispersó a los manifestantes con cañones de agua y gases lacrimógenos. Varios negocios fueron saqueados al margen de las manifestaciones.

Dentro de un mes, los chilenos estarán llamados a las urnas para las elecciones legislativas y la primera vuelta de las presidenciales. Gabriel Boric, un ex líder estudiantil de izquierdas, es actualmente el favorito.

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