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En las últimas semanas, miles de migrantes haitianos han llegado a México. Algunos se dirigen al norte, pero ante las dificultades para llegar a Estados Unidos, muchos deciden quedarse en México para buscar trabajo principalmente en ciudades como el DF, donde los migrantes intentan regularizar su situación y obtener papeles.

Con nuestra corresponsal en México, Gwendolina Duval.

En las alturas de Ciudad de México, el refugio Tochan, una gran casa de cuatro pisos con paredes de colores, es un albergue principalmente para hombres. Aquí, los voluntarios hacen lo que pueden para responder a la situación de emergencia. Romeus Saint Neus acaba de llegar. Este haitiano está desesperado por conseguir papeles legales. “Si me va bien, me quedo aquí. Si me va mal me voy a otro sitio", dice Saint Neus. “Depende de cómo me reciba el país, porque si no trabajo, si no tengo nada que hacer, para qué me voy a quedar aquí”.

La mayoría de ellos han cruzado toda Centroamérica a pie, enfrentando muchos peligros. Algunos esperan continuar en Estados Unidos, pero otros han decidido probar suerte en México.

El refugio Tochan tiene una capacidad máxima de 30 personas. Daniel Arras trabaja como voluntario, recibiendo donaciones de alimentos y ropa, pero desde la llegada de los haitianos, hay una gran falta de espacio en la casa. “Llegamos a un punto en el que había 70 personas, familias, mujeres y niños", dice Arras. “Arriba está la terraza, pero no podemos exponerlos al frío por la noche. Las mujeres y los niños dormían en el comedor, el albergue no está preparado para este tipo de situaciones”.

Pero la situación de los inmigrantes haitianos es excepcional. Según la gerente Sandra Velásquez, la Ciudad de México tiene muy pocas infraestructuras. “No son suficientes para la cantidad de gente que llega",” explica Velásquez. “Normalmente no podemos aceptar a todo el mundo, pero con los haitianos, cuando llaman a la puerta, los recibimos”.

El ayuntamiento de la capital ha dicho que no abrirá espacios adicionales para hacer frente a la crisis de emergencia.

Un estadio para atender solicitudes de asilo de migrantes

Mientras el gobierno de México habilitó un estadio en la ciudad de Tapachula, en el sur del país, para atender las solicitudes de asilo de miles de migrantes que llegan a la frontera sur.

El módulo estará disponible para atender diariamente a un promedio de 2.000 migrantes de Centroamérica, el Caribe y África para que puedan realizar solicitudes de asilo ante el gobierno mexicano, dijo a la prensa Alma Delia Cruz, delegada de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) en Chiapas.

"Esperamos atender diariamente, unos 2.000 extranjeros en las seis mesas de recepción, aunque podría ser menos el número de personas, debido a que algunos se movieron de Tapachula a otros lugares", dijo la funcionaria.

El lugar está resguardado por elementos de la Guardia Nacional.

La COMAR habilitó también un sitio web para recibir solicitudes de refugio, aunque los migrantes deben presentarse con documentos para que se revise su identidad y la de su familia.

"Ahora podrán pasar y dar espacios a las nuevas llegadas (de migrantes a la frontera sur, porque siguen entrando a México", dijo la funcionaria.

Agregó que la protección del gobierno mexicano es para "aquellas personas que su vida o libertad se encuentra en peligro en su país de origen".

Sin embargo, la apertura del estadio para atender migrantes fue criticada por activistas.

"Es una simulación, se fraguó seguir deteniendo a los migrantes en Tapachula, a estarlos condenando a la cárcel migratoria Tapachula. Esa es la realidad, estos módulos son paliativos para hacernos creer que están haciendo algo para atender el éxodo migratorio", dijo el activista Luis Villagrán.

Huyendo de la pobreza y el caos, miles de migrantes buscan refugio en Estados Unidos. Sin embargo, muchos se han quedado varados en México sin poder continuar su viaje.

La crisis migratoria se agudizó en las últimas semanas cuando muchos migrantes, principalmente de origen haitiano, estuvieron agolpados en Ciudad Acuña, en el fronterizo estado de Coahuila, en el norte de México, mientras intentaban ingresar a Estados Unidos.


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