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A pesar de la oposición de México, Colombia, Guatemala, Honduras y Perú, ayer tuvo lugar aquí en París la controvertida subasta de 139 piezas prehispánicas, organizada por Christie’s y que permitió a la firma recaudar más de 3,5 millones de dólares.

La casa de subastas británica consiguió vender 33 piezas, un cuarto de los lotes disponibles. La que se ha vendido por el precio más alto ha sido un hacha maya, manufacturada entre los años 550 y 950 de nuestra era por casi 800.000 dólares. También había máscaras teotihuacanas o túnicas incas.

Según el Gobierno mexicano, más de la mitad de las obras ofertadas pertenecen en realidad a su patrimonio cultural. Junto a los gobiernos de Honduras, Guatemala, Perú y Colombia, México intentó paralizar esta subasta, por fomentar la "delincuencia trasnacional" y las "excavaciones arqueológicas ilícitas". 

Este tipo de acción judicial nunca tiene éxito en Francia porque, según el derecho francés, estas ventas son legales ya que los objetos pertenecen a colecciones privadas.

Pero según los gobiernos latinoamericanos, Christie’s no ha presentado pruebas de en qué condiciones salieron en un primer momento las piezas de sus países respectivos. Piden que estas ventas cesen "por la devastación de la historia y de la identidad de los pueblos que supone el comercio ilícito de bienes culturales", según reza un comunicado conjunto.

Esta subasta no es la primera que enfada al Gobierno mexicano. A principios de noviembre, México no ocultó su enojo por la subasta de piezas prehispánicas en París. A pesar del pedido de anulación, la casa Artcurial subastó 40 objetos de las cultura mixteca, azteca, tlatilco y colima por un valor estimado entre 230 y 11.000 dólares. 

El tema de la restitución de bienes culturales a países que fueron colonizados volvió a ponerse recientemente sobre la mesa en Francia con la devolución de 26 obras de arte a Benín, piezas que fueron saqueadas por las tropas coloniales francesas en 1892.

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