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Este martes arranca una semana de debates de la sesión 76 de la Asamblea General de la ONU. 193 países tomarán la palabra en medio de la crisis sanitaria, de la debacle en Afganistán y de tensiones diplomáticas trasatlánticas.

Con nuestra corresponsal en Nueva York, Silvina Sterin Pensel,

Con el telón de fondo de una pandemia que el mundo aun no puede derrotar, más de 100 jefes de Estado participan en persona en la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York a partir de este martes 21 de septiembre y durante una semana.

Esta edición 76 de la reunión diplomática más importante a nivel mundial será híbrida, es decir en parte presencial y en parte virtual. 

El acceso al imponente edificio ubicado en Midtown Manhattan será sumamente restringido tanto para las delegaciones como para los periodistas, en un intento por evitar que la cumbre se convierta en foco infeccioso en la Gran Manzana, donde se monitorea con mucho cuidado el avance de la variante Delta.

El primer discurso del debate general, como es tradición, es el del presidente de Brasil. Pero la presencia de Jair Bolsonaro está causando polémica ya que no está vacunado y sostiene que como tuvo el virus, ya tiene anticuerpos. Su postura pone a prueba el sistema de código honor elegido por las autoridades de la Asamblea por el que no se obliga a los mandatarios a mostrar prueba de vacunación y se confía en su criterio.

Conflicto diplomático entre aliados

Sera también el debut del presidente Joe Biden, que intentará con su discurso convencer a los norteamericanos y al mundo que su estrategia en Afganistán fue la correcta. Según fuentes de la Casa Blanca, Biden celebrará el fin de la era de la guerra para optar en cambio por una diplomacia inclusiva con países aliados, el sector privado y organizaciones comunitarias para que juntos enfrenten los problemas más urgentes: la crisis climática, el ciberterrorismo, los flujos migratorios y por supuesto, la lucha contra el covid. 

Entre los discursos virtuales, uno de los más esperados es el del líder chino Xi Jinping que anuncio a último momento su participación vía video. 

El mundo también seguirá con atención como se traslada a New York el conflicto diplomático que enfrenta a dos aliados históricos, Estados Unidos y Francia, y qué impacto tenga en la meta de Joe Biden de transmitir tranquilidad y calma en un escenario internacional por demás convulsionado.

¿Quién va a representar a Afganistán y a Birmania?

Tras la toma de poder de los talibanes, el representante legal de Kabul ante las Naciones Unidas sigue siendo el del antiguo régimen. Entre él y el candidato propuesto por los talibanes, la ONU tendrá que decidir. "Como cada año, antes de cada Asamblea General se reúne una comisión de credenciales para determinar si los representantes de cada país son válidos o no", explica a RFI Bernard Miyet, ex subsecretario general de la ONU para el mantenimiento de paz. 

"Por el momento, las cosas siguen como están, no ha habido ningún debate real y estos representantes mantendrán un perfil bajo durante la Asamblea General para evitar problemas", comenta.

Lo mismo ocurre con Birmania, país que sufrió un golpe de Estado en febrero. Según los medios de comunicación estadounidenses, Estados Unidos y China han negociado con la junta birmana para que no intervenga en la cumbre. En cuanto al actual representante permanente de Birmania ante la ONU, que se había posicionado en contra de los militares, también tendrá que guardar silencio.  

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