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SpaceX lanzó este 15 de septiembre una misión de turismo espacial de tres días en la que por primera vez la tripulación está exclusivamente formada por civiles. Está previsto que la misión Inspiration4 dure tres días y viaje más allá de la Estación Espacial Internacional (ISS). 

El objetivo es marcar un punto de inflexión en la democratización del espacio y demostrar que el cosmos también es accesible para personas que no han sido seleccionadas y entrenadas durante años como los astronautas. Un primer paso hacia una humanidad multiplanetaria, la visión definitiva de Elon Musk.

Con nuestro corresponsal en Washington, Xavier Vilà, y la AFP.

Cuatro turistas espaciales estadounidenses iniciaron el miércoles un increíble viaje en gravedad cero en una nave espacial SpaceX, donde deben pasar tres días en órbita alrededor de la Tierra sin ningún astronauta profesional a bordo.

Llamada Inspiration4, la misión es la primera de la historia que envía solo a novatos a la órbita terrestre, sin astronautas profesionales a bordo. Los cuatro estadounidenses a bordo viajarán más lejos que la Estación Espacial Internacional (ISS), hasta una órbita a 575 km de la Tierra. Cada día darán la vuelta al mundo unas 15 veces.

"El despegue de Inspiration4 nos recuerda lo que se puede lograr cuando nos asociamos con la industria privada", tuiteó el miércoles el jefe de la NASA, Bill Nelson.

La empresa SpaceX del billonario Elon Musk se añade a la Virgin Galactic de Richard Branson y a la Blue Origin de Jeff Bezos como la tercera compañía que este verano se lanza a la carrera del turismo espacial.

Un lujo al alcance de pocos privilegiados que se unen a las menos de 600 personas que han entrado en órbita en los últimos 60 años. Un colectivo que –hasta ahora– estaba compuesto por astronautas profesionales mayoritariamente instruidos por Estados Unidos o Rusia.

Pero ahora la expansión de la aventura espacial con astronautas amateurs ilustra el poder de empresas con mayor poder adquisitivo que países enteros, y augura una democratización del turismo espacial que –como ocurre con las empresas tecnológicas punteras– se apoya en la fascinación de multimillonarios dispuestos a invertir fortunas en el turismo espacial para allanar el camino para un posterior uso masivo de la infraestructura.

En este sentido, Musk, Branson y Bezos buscan un lugar en la historia, ansiando ser los pioneros de una aventura que les reporte aún más beneficio y, lo que les es más importante, el prestigio de abrir la puerta del espacio al común de los mortales.

SpaceX ya ha enviado a 10 astronautas a la ISS en nombre de la NASA como parte de tres misiones tripuladas y está planeando otros vuelos de turismo espacial. El próximo será en enero de 2022, con tres empresarios a bordo.

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