Escucha esta nota aquí

Royal Pari tuvo este miércoles un amargo debut en la Copa Libertadores. Fue goleado en casa por Guaraní de Paraguay, un rival con más experiencia en estas lides y que aprovechó muy bien las licencias que le concedió su rival para ser práctico y efectivo.

El equipo boliviano demostró fragilidad en todas sus líneas, especialmente en la zaga. Cristian Díaz, que no pudo dirigir desde la casamata porque cumple un castigo por haber sido expulsado el año pasado cuando dirigió Wilstermann, apostó de entrada por una estructura en la que el hondureño Rubilio Castillo apareció como único delantero neto. 

El DT optó por poblar el medio campo con Luciano Ursino, Carlos Melgar, Esteban Orfano y Joel Amoroso para apretar a los paraguayos en la zona de gestación de juego.

En la primera parte nada salió bien para el cuadro inmobiliario. Guaraní abrió el marcador a los dos minutos. El autor fue el atacante Antonio Marín con un soberbio cabezazo.

Esta conquista fue una señal de lo que pasaría en esta etapa, ya que Royal Pari deambuló sin tener claro qué quería hacer en el partido.

De esa manera la figura repetida fueron las malas salidas y las malas entregas. Por eso la visita aumentó a los 20 minutos mediante José Florentín, que terminó una gran jugada colectiva que él empezó y después cerró Marín a los 44’ con una nueva anotación.

¿Qué se podía hacer ante semejante bochorno? El estratega aviador hizo un cambio táctico. Sacó al lateral Jair Torrico, de flojo rendimiento, y dejó en el puesto a Orfano para sumar al delantero brasileño Jefferson Tavares y así Castillo tenga apoyo en zona enemiga.

La decisión tuvo su efecto porque mejoró el rendimiento del equipo en la segunda mitad. La labor de Ursino y Melgar creció en la zona media, sobre todo de este último que tuvo una buena labor en la distribución de balones.

De esa manea fue que Royal Pari se asomó con mayor peligro sobre el arco de Guaraní. El remate de Castillo a los 52’, de Ursino a los 56’, el penal que el árbitro no cobró a los 67’ por la mano del defensor Roberto Fernández fue un claro testimonio de la mejoría del juego del representativo nacional. Merecía el descuento, que llegó a los 72 minutos por intermedio de Castillo tras un tiro de esquina de Melgar.

El 1-3 no puso en riesgo la victoria que venía consiguiendo Guaraní, que tres minutos más tarde retomó el control del juego y de su superioridad con la anotación de Fernando Fernández.

Esta conquista acabó con la leve mejoría que había demostrado el dueño de casa en el complemento. El 1-4 fue lapidario, que pone a Royal Pari con un pie fuera de la Copa, salvo que se dé el milagro en la revancha, que está programada para el próximo 3 de marzo en Asunción.

Sigue los detalles aquí:

Comentarios