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Alrededor de 750 millones de personas en el mundo padecen algún tipo de trastorno de la tiroides, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), que también indica que el 60% lo desconoce.

Desde 2008, cada 25 de mayo se celebra el Día Mundial de la Tiroides, como una forma de conciencia acerca de las enfermedades de la tiroides y la importancia de su diagnóstico y prevención.

De acuerdo con la Sociedad Boliviana de Endocrinología, las enfermedades más frecuentes de la tiroides son el hipertiroidismo, el hipotiroidismo, los nódulos tiroideos y el aumento de tamaño de la glándula tiroidea, conocida como bocio. Estas alteraciones afectan sobre todo a mujeres en la mediana edad, sin embargo, cuando afecta a los varones, suele ser más complicado de tratar, refieren.

La presidenta de esta institución, Lucía Lijerón, manifiesta que el 20% de la población está en riesgo de padecer bocio en las áreas deficitarias de yodo, como Santa Cruz. Los casos más frecuentes están en el campo, donde suele haber menos acceso a la sal yodada (enriquecida con yodo) certificada. Además, indicó que, en la actualidad, hay mayor acceso al diagnóstico de esta enfermedad, a través de la ecografía especializada.

Por su parte, la endocrinóloga y responsable del Programa de Enfermedades no Transmisibles del Sedes, Angélica Fierro, señala que el 5% de la población padece hipotiroidismo y el 1%, hipertiroidismo.

Fierro también hizo referencia al hipotiroidismo congénito e indicó que -solo en esta semana fueron diagnosticados cuatro casos en Santa Cruz- esta enfermedad aparece un caso por cada 2.500 nacidos vivos. Se trata de bebés que nacen con alteraciones en la tiroides que, una vez diagnosticados, cuentan con tratamiento gratuito en el sistema de salud, el que deberán mantener de por vida. Por ello, aconseja que, durante la gestación, las mujeres consuman yodo.





El consumo de sal yodada es aconsejado por los endocrinólogos

 La tiroides

“La glándula tiroides tiene forma de mariposa y normalmente se localiza en la parte de adelante del cuello, su trabajo es formar las hormonas tiroideas, volcarlas al torrente sanguíneo y entregarla a todos los tejidos del cuerpo. Las hormonas tiroideas ayudan al cuerpo a utilizar energía, mantener la temperatura corporal y a que el cerebro, el corazón, los músculos y otros órganos funcionen normalmente”, explica la Asociación Americana de la Tiroides.

Cuando la tiroides no produce la suficiente hormona tiroidea para mantener el cuerpo funcionando normalmente, la persona padece hipotiroidismo. Por el contrario, la produce en exceso, la enfermedad es el hipertiroidismo, explica la institución.

Los opuestos

Mientras con el hipotiroidismo el cuerpo se va ‘apagando’, con el hipertiroidismo -que es menos frecuente, según la Sociedad Boliviana de Endocrinología- se acelera. En el primer caso, el riesgo es que la persona llegue a un coma, en situaciones extremas; por el contrario, en el segundo, que existan problemas cardiológicos.

Lijerón explica que las causas pueden ser autoinmunes; es decir, que el propio organismo, a través de los anticuerpos, propicie o la reducción (tiroiditis de Hashimoto) o la estimulación (enfermedad de Graves) de la producción de la hormona tiroidea; pero también existen otras.

Por otro lado, menciona que existen algunos medicamentos que, debido a que son altos en yodo, también pueden producir alteraciones en la glándula.

Una mujer, después de los tres a seis meses de haber dado a luz, puede padecer hipertiroidismo transitorio. Lijerón señala que solo dura un tiempo y luego se autolimita; las señales para estar alerta son: temblores en el cuerpo, calor y pérdida de peso.

La falta de yodo provoca hipotiroidismo, por lo que las especialistas aconsejan el consumo de sal enriquecida con yodo. Del mismo modo, Lijerón recomienda el consumo de selenio y señala que este está presente en frutas y verduras.

Una persona con bocio suele tener hipotiroidismo, pero una que tenga la segunda condición, no necesariamente tiene bocio, según la especialista.






Los síntomas y el diagnóstico

En el caso del hipotiroidismo, la persona experimenta cansancio, pérdida de cabello, no acude al baño regularmente, frío y pérdida de memoria, enumera Lijerón. Y luego describe los síntomas del hipertiroidismo: palpitaciones, pérdida de peso, calor, ojos saltones, temblores en el cuerpo que, en los casos severos, impiden tomar objetos, y transpiración.

Estos síntomas deben ser suficientes para acudir al médico y realizarse los estudios que puedan descartar o confirmar la enfermedad, manifiesta la endocrinóloga. Estos análisis generalmente se realizan en sangre y a través de palpaciones en el cuello, que permitirán detectar nódulos o bocio.

Con respecto a los nódulos tiroideos, de acuerdo con Inés Califano, de la Sociedad Latinoamericana de Endocrinología, se trata de crecimientos focales de las glándulas tiroideas, que pueden estar originados por distintas enfermedades y que la persona los puede notar como ‘bultos’ a nivel del cuello, generalmente sin mayores interferencias para la función de la glándula. Para su diagnóstico es necesaria una ecografía, señala en un video que esa institución difundió con ocasión del Día Mundial de la Tiroides.

Fierro recomienda que las personas con antecedentes familiares de problemas de tiroides y quienes fumen deben realizarse análisis con cierta frecuencia para lograr un diagnóstico a tiempo, que permita controlar la enfermedad.

La Sociedad Boliviana de Endocrinología trabaja con médicos de otras especialidades, como cardiología, siquiatría y ginecología para que las prescripciones de ciertos medicamentos sean recetados sin afectación a la tiroides.

 El tratamiento

El tratamiento para el hipotiroidismo es más sencillo, de acuerdo con Lijerón, que indica que la levotiroxina, un sustituto de la hormona, suele ser recetada. En tanto que, para el hipertiroidismo, indica, el tratamiento es más complicado debido a las reacciones adversas que pueden presentar los pacientes.

Respecto al hipertiroidismo, la Asociación Americana de la Tiroides explica que no existe un único tratamiento y que este dependerá de la edad de la persona, de sus condiciones de salud y de la severidad de la enfermedad.


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