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Por The conversation

Desde el inicio de la pandemia hemos intentado basar la toma de decisiones en datos. Datos diferentes que, aunque con espacio para interpretaciones variadas, nos orientaban sobre cuándo y con cuánta intensidad implantar o retirar medidas de control.

Las administraciones sanitarias de prácticamente todos los países nos han ido informando de la transmisión, de las hospitalizaciones, de los ingresos en UCI, de los fallecimientos y del ritmo de la vacunación.

En las primeras oleadas, con la población aun no vacunada o solo parcialmente y con variantes especialmente agresivas, los indicadores de transmisión fueron especialmente útiles. Anunciaban lo que se avecinaba en los hospitales unos cuantos días antes y con cierta precisión. Tras la extraordinaria campaña de vacunación desarrollada la situación cambió.

Estos cambios han llevado a muchos países a levantar restricciones y a modificar sus indicadores.

Datos de hospitalización

El ingreso hospitalario aproxima la incidencia de enfermedad grave o moderada. Por lo tanto, es un dato mucho más trascendente para la toma de decisiones que la incidencia de unos casos en su mayoría ya asintomáticos o apenas sintomáticos. Y es más temprano que los ingresos en UCI o los fallecimientos.

El principal problema de basar la toma de decisiones en los datos de hospitalización es la propia definición de “hospitalización por covid-19”. Una definición que no se refiere a la causa o gravedad del ingreso sino a la presencia de un resultado positivo en una prueba diagnóstica de covid-19 (PCR o antígenos).

Por este motivo, los servicios sanitarios han empezado a emplear los conceptos de covid primaria para referirse a aquellos casos en que la causa primaria de la hospitalización es el covid, y de covid incidental para referirse a aquellos ingresos con un resultado positivo en PCR o antígenos, pero en los que el covid no es la causa de la hospitalización.

Covid primaria significa que ingresan por covid. Covid incidental significa que ingresan con covid, pero no por covid.

Como la mayoría de hospitales, sensatamente, realizan pruebas diagnósticas de forma rutinaria a prácticamente todos los pacientes que son hospitalizados y la transmisión es aún alta, los hospitales están viendo un creciente número de casos de covid incidental que pasan a engrosar las estadísticas gubernamentales de hospitalizaciones por covid y dificultan (magnifican) la interpretación de la situación epidemiológica.

Es útil diferenciar covid primaria de incidental?

La transmisión está creciendo y, con la transmisión, crecen las hospitalizaciones con y, también, por covid. Pero la respuesta sanitaria es muy diferente según la proporción de cada una.

Por ejemplo, si están creciendo las hospitalizaciones primarias de personas mayores o en residencias, una opción a considerar es administrar una 4ª dosis (segundo refuerzo) de vacuna. Si el crecimiento se debe fundamentalmente a hospitalizaciones incidentales, podemos esperar e intentar administrar el segundo refuerzo junto a la vacunación de la gripe. Los ejemplos similares son las decisiones sobre retorno de los aislamientos, de las mascarillas en interiores, de las bajas laborales de casos y contactos, etc. Son decisiones que no dependen de la incidencia de casos sino de la incidencia de casos graves. Esto es, de hospitalizaciones primarias.

Sin embargo, el dato relevante está confundido por las hospitalizaciones incidentales, lo que impide interpretar la gravedad de la situación. La información imperfecta lleva a debates especulativos y decisiones con trasfondo más político que científico. Un ejemplo serían las posiciones que se van adoptando en el debate actual sobre la urgencia de la administración de una 4ª dosis en mayores y residencias.

La covid incidental no debe banalizarse. Está claro que demora los ingresos programados y obliga a reprogramar mucha actividad hospitalaria, algo que en plazos tan breves no siempre es posible. Hay pérdidas de eficiencia e incremento de esperas. La transmisión tampoco debe considerarse insustancial. Muchos casos leves suponen mucho trabajo para la atención primaria, que aún tiene mucho por recuperar. Y el aumento de casos en general siempre deja un poso de casos graves. Algunas acciones hay que tomar, aunque solo sean de comunicación social para mejorar la adherencia a las propias recomendaciones del Ministerio.

Los sistemas de información deben modificarse cuando la situación ha cambiado y las decisiones a tomar requieran nuevos datos. Diferenciar hospitalizaciones por covid primaria o incidental es importante y hasta urgente.

 

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