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Atrás quedaron las medidas restrictivas rígidas. Padres e hijos ya pueden moverse casi con total normalidad, y sin embargo, las cifras de vacunación infantil de otras patologías, muy aparte del coronavirus, siguen siendo bajas.

Nuevamente, y para evitar la aparición de enfermedades que se suponían superadas, y que tuvieron rebrote el año pasado, como el sarampión, se llevó a cabo la actividad denominada Vacunatón.

En Santa Cruz, casi a final de año, el Servicio Departamental de Salud (Sedes) organizó la actividad con una meta, inmunizar a 357.000 niños contra sarampión, poliomielitis y rubeola.

El fin de semana pasado se alcanzó a 50.000 menores, superando los 35.000 que se propuso el ente rector de la salud en el departamento. A pesar de eso, para estar en el mes 10 del año, la estadística no es la mejor.

Dorian Jiménez, del Programa Anual de Inmunización (PAI), explicó que la actividad Vacunatón trata de mejorar la vacunación especialmente contra el sarampión, “que es una de nuestras vacunas que más monitoreamos. Esa vacuna va dirigida a nuestros niños de un año, es la que nos preocupa y es por eso que tenemos que aplicar 357.000 dosis en todo el departamento”, reconoció.

Según Jiménez, desde agosto ya se vacuna los fines de semana a niños de un año. “Hemos diseñado, a través del Vacunacruz, una política departamental de salud con diferentes componentes, dentro de ellos estaba el fortalecimiento de la vacunación en servicios. Nuestros más de 500 establecimientos de salud a nivel departamental han venido incrementando su vacunación”, indicó.

PREVENIR O LAMENTAR

El infectólogo Juan Saavedra sugirió al Sedes hacer un análisis, en el caso de la ciudad, por distritos, para conocer las razones por las que los padres no llevan a sus hijos a vacunar.

Saavedra no entiende por qué están bajos los índices, si se trata de vacunas conocidas y de vieja data, que han contribuido a aumentar la esperanza de vida en todo el mundo desde hace mucho tiempo.“Si los padres de familia no quieren llevar a sus niños a vacunar, los van a someter al riesgo de que desarrollen enfermedades infecciosas y de que puedan tener complicaciones serias que los afecten de por vida, porque quedan como secuelas, o que terminen con la muerte de sus hijos”, advirtió.

Sobre las enfermedades de infancia, Saavedra indicó que la rubeola, el sarampión y la parotiditis son enfermedades virales que se transmiten por el aire, igual que la gripe y el covid-19. Y que una vez que el virus entra al cuerpo, se disemina.

“El sarampión es una de las infecciones más transmisibles, se está comparando al virus delta con el sarampión, en el sentido de que se calcula que un niño infectado con sarampión puede infectar a nueve personas que no están vacunadas. Es una enfermedad altamente infecciosa”, recordó.

Dijo que en el caso de la rubeola y el sarampión, sobre todo se manifiestan por alteraciones en la piel, presentan manchas en dermis, pero alertó que el virus, así como se disemina y sobre todo se visibiliza en la piel, produce daño en el pulmón, riñón y/o cerebro, de tal manera que algunos niños pueden quedar con secuelas neurológicas.

“Especialmente en el caso del sarampión, o desarrollan neumonía bacteriana, que en un niño que tiene las defensas disminuidas, porque el sarampión baja las defensas, es más difícil de tratar que una neumonía común”, dijo.

Del virus de la parotiditis, informó que este produce normalmente aumento de volumen, inflamación de las glándulas salivales, y que en ciertos casos la parótida también puede afectar el páncreas, produciendo pancreatitis aguda, o una inflamación de los testículos, una orquitis aguda, “que a futuro podría disminuir la capacidad de producir espermatozoides, y por ende la fertilidad”, detalló.

Son complicaciones que, a decir de Saavedra, se evitan en todo el mundo utilizando la vacuna, y por esa misma razón las recomienda a los padres.

En lo que respecta a la poliomielitis, Saavedra advirtió que si el niño se infecta, quedará paralítico. “Será una persona con una grave deficiencia motora, estará destinado a estar sentado o recostado, y como consecuencia de eso desarrollará úlceras en las caderas, piernas, tendrá infección urinaria y probablemente termine infectado y muera por infecciones bacterianas. La polio es un virus que también se adquiere por vías respiratorias”, afirmó.

Anteriormente, el secretario departamental de Desarrollo Humano, Fernando Pacheco, remarcó que si la población no pudo llevar a sus hijos a los puntos de vacunación habilitados el pasado fin de semana, tiene todo el año para solicitar las vacunas de forma gratuita en el centro de salud más cercano a su domicilio.

Remarcó que la meta es que hasta fin de año se vacune a más de 350.000 menores de seis años.

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