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RFI - FRANCIA


La directora adjunta y responsable del área acceso a medicamentos y vacunas de la Organización Mundial de la Salud (OMS/OPS), Mariangela Simao, ya había señalado que la distribución de la vacuna contra el coronavirus será complicada y limitada, al menos hasta mediados de 2021. Teniendo en cuenta que algunos países ya han hecho contratos unilaterales, se redujo el número de dosis para el resto. La producción, al menos en una primera etapa, no será ilimitada.

Moderna, por ejemplo, advirtió que, de aquí a finales de año próximo, solo podrá ofrecer dosis a menos del 7% de la población mundial, especialmente en los países ricos.

En este sentido, circulan llamados de ONG a compartir la propiedad intelectual y la tecnología para producir vacunas en forma masiva, mientras organizaciones no gubernamentales como Oxfam critican a la Unión Europea que, a finales de agosto, anunció un pedido de 80 millones de dosis de la futura vacuna de Moderna, sin especificar claramente los criterios de accesibilidad.

CARRERA DE DOS

Los laboratorios Pfizer y Moderna, que encabezan la carrera por la vacuna contra el Covid-19, afirman estar en condiciones de entregar las primeras dosis antes de finales de año, pero numerosos especialistas piensan que solo podrán hacerlo a comienzos del año próximo, ya que los ensayos siguen aún curso.

En el caso de Moderna, 150 voluntarios deben contraer la enfermedad para tener suficientes observaciones, y por el momento solo disponen de 95. Sin olvidar la luz verde de las autoridades sanitarias, en el caso de Estados Unidos la Food and Drugs Administration (FDA) , en Europa la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), actualmente estudia los primeros datos clínicos de siete laboratorios, entre los cuales están Pfizer, Astrazeneca y Moderna.

Si es verdad que existe cooperación, también hay competencia entre las diferentes compañías farmacéuticas que se hallan en plena carrera por ser los primeros en conseguir la vacuna, por lo cual los anuncios -que repercuten directamente en la bolsa- hay que estudiarlos en detalle.

Según sus proyecciones, los laboratorios han previsto entregar unos cincuenta millones de vacunas este año, aunque probablemente estas cifras solo serán una realidad concreta el año próximo, cuando efectivamente podrán hacer frente a la demanda con más de mil millones de dosis disponibles. Pero tal vez, incluso en ese momento, los indígenas del Chaco no tendrán las mismas facilidades que un europeo para a acceder a la vacuna.

En el caso de Moderna, su vacuna es 94,5% confiable, mientras que la vacuna desarrollada por Pfizer alcanza el 95%.

El anuncio de una efectividad superior al 90% de dos vacunas, prácticamente en la misma semana. Sin embargo, diversos especialistas como Mariangela Simao advierten que es demasiado pronto para cantar victoria.

Quedan muchos problemas por resolver, incluidas etapas de validación, autorizaciones para su puesta en el mercado, distribución y accesibilidad.

HAZAÑA COLECTIVA

Una vacuna contra el coronavirus disponible antes de fin de año en Estados Unidos: esta fue la promesa de la estadounidense Moderna, la segunda empresa de biotecnología en adjudicarse una vacuna fiable, una semana después del anuncio hecho por un competidor alemán asociado con Pfizer. Nunca la industria farmacéutica ha sido tan rápida; ¿cómo explicar tal hazaña?, si se tarde como ocho años en autorizar una vacuna.

Detrás de la trayectoria de Moderna está la alianza con una institución pública estadounidense, el Instituto Nacional Americano de Alergia y Enfermedades Infecciosas, al que se le ha pedido que lleve a cabo la experimentación a gran escala.

Moderna ha recibido casi 2.500 millones de dólares de dinero público para llevar adelante el trabajo. La mayoría de los países occidentales han prometido una vacuna gratuita, y ellos serán los primeros clientes de los laboratorios.

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