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El popular club San José de Oruro podría dejar de existir en cualquier momento. Quizá hoy. La pasión de sus hinchas lo mantiene vivo desde hace 79 años, la indolencia de algunos dirigentes lo tiene al borde de la desaparición.

Es el equipo de la 'V' azulada que disputó el torneo orureño amateur entre 1921 y 1953, el que se anotó en el campeonato 'profesional' paceño un año más tarde para seguir creciendo, el representante orureño en los viejos torneos nacionales.

El del famoso golero Jesús Bermúdez, quien le dio el nombre al estadio de la capital de Pagador; el equipo conocido como 'los Húngaros', en referencia a la selección de Hungría del Mundial 54, por el gran fútbol que practicaba durante el torneo Integrado de 1955, animado por paceños y cochabambinos.

Aquel que supo remontar situaciones difíciles como el descenso de 1999, y regresó, en 2001, para hacerse grande.

El campeón de los torneos 1995, 2007 y 2018, en la actual División Profesional; el que supo llenar tribunas de estadios visitantes con su popular hinchada, los “Quirquigans”, y su banda de música.

El equipo que logró que San José y Oruro sean la misma cosa, de ahí aquello de que “San José es Oruro, Oruro es San José”, frase convertida en eslogan que algunos no tomaron en cuenta al manejar el club.

Al que unos cuantos le hicieron tanto daño despilfarrando dinero y generando una enorme deuda, que, se estima, supera los cinco millones de dólares, la misma que lo ha puesto al borde de la desaparición.

Oruro sin San José no sería lo mismo. No lo podrán sustituir el San José de Caracollo ni el San José de Kala, porque la historia, la mística y el arraigo no se transfieren con un simple cambio de camiseta.

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