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Un dirigente de los de antes. José Sánchez quedó en la historia de San José porque en su gestión el cuadro orureño logró el primer título nacional. Fue en 1995, con aquel equipo que dirigía Cata Roque, integrado por Roly Paniagua, el Mono Campos, Villegas e Ibarra, entre otros.

Dio todo por el santo y hoy lamenta la crisis que sufren su club y el fútbol nacional. “Es simple, antes los dirigentes ponían plata, ahora están afanados en meter la mano en la lata”, sostiene al analizar las causas de los problemas que confrontan San José y la Federación Boliviana de Fútbol.

Cuando se dice que dio todo por San José es literal. Estuvo a punto de dar la vida por su equipo. Era uno de los pasajeros de la avioneta que cayó al levantar vuelo en el aeropuerto de Oruro, rumbo a Sucre. En el accidente fallecieron Mario Mercado y Guery Jordán, de Bolívar; Sánchez se salvó de milagro, junto a Rodolfo Flores Morelli, de The Strongest.

“Cómo no me voy a acordar, si Mario Mercado muere a mi lado. Se buscaban cambios profundos en el fútbol. Lo recuerdo perfectamente, fue el 21 de enero de 1995, teníamos una reunión en Sucre. Viajábamos don Mario, Germán Jordán, Flores Morelli y yo, en la avioneta de Mario Mercado. No era la primera vez que me recogían, nos reuníamos seguido para confraternizar y trabajar por el fútbol”, recuerda.

Todo sucedió unos minutos antes del mediodía del sábado 21 de enero, a poco más de 1.000 metros del aeropuerto Juan Mendoza. La avioneta Cessna bimotor, matrícula N-377-OC, se precipitó a tierra, al parecer, a causa del fuerte viento.

“Mercado y Jordán murieron quemados, yo tenía muchas quemaduras, pero saqué fuerzas y rompí la ventana de la avioneta para poder salir, creo que fue producto de la desesperación”, cuenta el ex dirigente santo, quien aún tiene secuelas de aquel infausto momento.

El orureño y los otros tres dirigentes viajaban a la capital para participar en una reunión programada con dirigentes de Bolívar, The Strongest, Stormers, Independiente Petrolero, Ciclón y Wilstermann, para tratar problemas en el fútbol nacional.

“Yo era un dirigente muy joven. Esto fue hace 25 años; tenía 33 cuando asumí la presidencia de San José. Estaba rodeado de mucha experiencia. También eran dirigentes Rafael Mendoza, Tito Paz, gente a la que le interesaba el fútbol; hoy, en cambio, es un desastre. Antes la dirigencia erogaba recursos, ahora creo que viven del fútbol, particularmente en la FBF, es una vergüenza”, agrega.

Sánchez destaca a los dirigentes de su época, aquella que dio vida a la Liga del Fútbol Profesional en 1977, y a algunos de la generación posterior. “Era una escuela de dirigentes, buenas personas, murieron por algo que les gustaba. Mercado iba a traer a Maradona por una cuestión de marketing, para que el fútbol boliviano mejore su imagen y se valorice”.

El ex dirigente refuta la versión de que aquel viaje que acabó en tragedia tuviese fines conspirativos, que se habrían citado para sacar del Cargo a Wálter Kreidler. “No había grandes discrepancias, existía coordinación; estaban en la dirigencia (de la Liga) Chelelo Añez, Chacho Kreidler. Hablábamos el mismo idioma. Ese día íbamos a Sucre a coordinar, eran encuentros de confraternidad. No había conspiración contra nadie”.

Compara épocas y señala que “los dirigentes de Bolívar y The Strongest viajaban en la misma avioneta, ahora no se pueden ni ver. La pelota nos une a todos decía Mario Mercado. Eran otros tiempos, nadie pagaba por la televisación de partidos, después todo cambió”.

Tiempos distintos, en los que bastaba la palabra para sellar acuerdos, según Sánchez. “Choco Antelo, Tito Paz, Chacho Kreidler, Chelelo…era un lujo. También estaban Rafael Mendoza, Mario Mercado, Samuel Blanco. Mucho peso específico”.

Tiempos en los “Mauro iba con la sobaquera (a las reuniones de la Liga)”, dice y lanza la carcajada. Son anécdotas, agrega, tras recordar al ex presidente de Bolívar, Mauro Cuéllar, controvertido dirigente celeste.

La admiración a Mario Mercado surge a cada momento de la entrevista. “Mario Mercado lideraba a todos, no solo a los clubes de occidente, siempre pensaba en el crecimiento del fútbol boliviano, por eso se animó a traer a Maradona, quería que el fútbol boliviano cotice mejor, pretendía revalorizarlo, y de paso que todos los clubes crezcan, inviertan más”.

También tiene un momento para su club, San José, que confronta una de sus peores crisis. “Los dirigentes entran para tratar de vivir de los recursos que genera el club. Me da mucha tristeza. Antes uno perdía de sus propios recursos, ahora quieren meter la mano en la lata; hicieron eso y se mandaron a jalar. Estamos tristes y preocupados, se habla de hasta 5 millones de dólares de deuda. La solución al problema es que llegue alguien con visión de empresa”.

Recuerda los momentos de gloria. “Fuimos campeones en el 95, ganamos tres fases y un hexagonal final, como era antes; fuimos unos verdaderos campeones. Definimos con Guabirá. Avanzamos a la segunda fase de la Copa Libertadores de América, lo pasamos por encima al América de Cali en el que jugaba el Diablo Etcheverry, y clasificamos en Guayaquil ante Barcelona”.

Sánchez dejó al santo unos años y regresó para presidir un club que se había ido al descenso. “Volví en 2001, estaba en la asociación, y logramos ascenderlo a la Liga otra vez”. Después se alejó para siempre.

El fútbol es cosa del pasado, porque es un convencido de que hay un tiempo para todo. Tiene 60 años, es ingeniero civil, abogado, docente universitario, posee una empresa constructora, todo con gran dedicación.