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San José sumó este lunes un punto valioso frente a The Strongest. El partido se jugó en el estadio Jesús Bermúdez de Oruro, sin público y correspondió a la fecha 14 del torneo Apertura. En la previa,  el cuadro santo dejaba entrever que iba ser un equipo fácil de vencer, habida cuenta el 5-0 que recibió en la fecha pasada en su visita a Municipal Vinto y el contundente 3-0 que logró el Tigre sobre Blooming en La Paz.

El líder del torneo se presentó esta vez ante un vapuleado representativo orureño, que días antes de la reanudación del Apertura había empezado a entrenar como consecuencia de un problema institucional que al plantel tiene en vilo porque el club adeuda salarios que datan desde comienzo de año.

San José acariciaba el triunfo hasta el minuto 86’. El gol de Rodrigo Vargas, en el último minuto del primer tiempo, los hizo soñar con los tres puntos; sin embargo, en el tramo final del encuentro creció el Tigre y por intermedio del panameño Rolando Blacburn consiguió la paridad.

En la primera parte, San José optó por cuidar muy bien sus espaldas, dada a jerarquía ofensiva del equipo atigrado. Le fue bien porque achicó bien los espacios en la zaga y en el medio batalló para impedir que la visita se apodere de una zona clave.

Por eso el Tigre tuvo serios problemas para llegar a la portería orureña. Buscó por todos los frentes toda posibilidad para anotar, pero salvo algunas llegadas con cierto peligro no tuvo una clara para ponerse arriba en el marcador.

San José reaccionó favorablemente de a poco. Cuando entendió que tenía capacidad para hacer daño al rival adelantó un poco sus líneas y esta reacción le permitió a Rodrigo Vargas anotar un golazo cuando moría el primer tiempo. Desde fuera del área y con pelota dominada vio que Daniel Vaca estaba salido, justo para definir por encima del golero atigrado.

En el complemento, Alberto Illanes se vio en la necesidad de fortalecer el juego ofensivo y por eso hizo cuatro cambios: ingresaron Diego Wayar, Willie Barbosa, Ramiro Vaca y Jair Reinoso.

El DT del Tigre no tuvo otra que acudir a un grupo de sus titulares para cambiar la historia de un partido, que de no darse el repunte en la recta final la pudo pasar mal la visita. En este periodo, Roberto Rivas, golero de San José, se encargó de ahogarle varias veces el grito de gol de los aurinegros. Fue la figura del encuentro, más allá de que a los 86 minutos no pudo evitar la definición de Blackburn.

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