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San José de Oruro vive horas de incertidumbre y angustia. Hace más de una semana que Patricia Flores asumió la presidencia del club en lugar de David Rivero, quien duró menos de un mes al mando. 

Lo preocupante es que hasta la fecha la nueva dirigencia no ha recibido ninguna respuesta de la Federación Boliviana de Fútbol y, por tanto, no ha sido reconocida legalmente. El club santo no puede superar la peor crisis institucional y económica de su historia y cada vez el panorama es más oscuro.

Marcelo Soruco, vicepresidente de San José expresó a Diez su preocupación por la falta de respuesta de la FBF. “Estamos viviendo momentos de incertidumbre, la Federación no quiere reconocer a la nueva dirigencia y lastimosamente no podemos hacer nada más que esperar. Hemos intentando cubrir las deudas más pesadas, esta situación es culpa de los anteriores dirigentes que dejaron al club en una situación penosa.

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