Indiana Ascarrúnz, directora de Recursos Naturales, explicó que la Gobernación de Santa Cruz activó la alerta amarilla por incendios forestales con el fin de advertir a la población y evitar las quemas. Además, la medida exhorta a las autoridades municipales y departamentales a coordinar y activar mecanismos de defensa ante la presencia de focos de calor. El fin de semana, Santa Cruz superó los 1.000 focos de calor.
“Aclaramos que los focos de calor no son incendios. Los focos de calor son puntos de altas temperaturas encontrados por los satélites en diferentes partes del departamento. En este sentido, es que se han estado encontrando focos de calor, especialmente en ciertos municipios, donde estamos alertando de manera urgente para que ellos puedan identificar estos puntos (...) No tenemos incendios, gracias a Dios, y esperamos no tenerlos”, explicó.
La autoridad precisó además que estos focos de calor pueden evolucionar y convertirse en potenciales incendios forestales.
Según el reporte, los municipios con mayor riesgo se concentran principalmente en la Chiquitania: San Ignacio, San Matías, Ascensión, Concepción, San Juan, Urubichá y San Rafael. También se identifican zonas vulnerables en Carmen Rivero Torrez, El Puente, Puerto Quijarro, Puerto Suárez, Roboré, San Antonio de Lomerío, San Javier, San José, San Miguel y Vallegrande.
Asimismo, indicó que se mantiene la vigilancia en la zona de los Valles debido a las dificultades de acceso, por lo que ya se alertó a las autoridades locales para el monitoreo permanente de los focos de calor.
Prevención
“Aprovecho el espacio para hacer un llamado a la población: evitemos en lo posible generar incendios, los chaqueos que se hacen justamente en esta época, más los vientos tan fuertes, hacen que el fuego se salga de control y se convierta en incendios. Hay otras maneras de limpiar las tierras y de poder tener una mejor producción. Seamos conscientes a todas las comunidades que están cerca de las áreas protegidas, de nuestros bosques, seamos conscientes y evitemos catástrofes como la del 2019 y el 2024”, apuntó Ascarrúnz.
En 2024, los incendios forestales arrasaron con aproximadamente 10,7 millones de hectáreas en Bolivia.
La autoridad aseguró que se realizan gestiones para fortalecer el personal y los recursos disponibles; sin embargo, destacó que es importante la coordinación entre las distintas instancias del Estado y el sector privado para enfrentar la temporada de incendios.
“Aprovecho también para hacer un llamado al empresariado cruceño, en este caso, para que se acerquen a la Gobernación y vean las necesidades que tenemos para poder cubrir todos los equipos que necesitamos para hacer frente a posibles desastres, que aclaro, esperemos que la gente se ponga la mano al corazón, en la conciencia y no se generen incendios, sería lo ideal”, finalizó.
Mira la entrevista completa en el programa A Primera Hora de EL DEBER, conducida por los periodistas Araís Alarcón y Arianne Franco: