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Tuvieron que pasar tres años, dos meses y once días para que la justicia determine una sentencia contra uno de los cuatro implicados del caso La Manada. Se trata de Alejandro Saavedra, uno de los principales implicados en el caso de violación que se registró en diciembre de 2018 y que conmocionó a Santa Cruz.

El joven sindicado fue sentenciado a 20 años de cárcel por el delito de violación y la acción de la justicia fue expuesta por la abogada Jéssica Echevarría, defensora de la víctima.

El tribunal cuarto, integrado por Carlos Mendieta y Ernesto Guardia, también determinó dos años de prisión, por encubrimiento, para Andrés Justiniano. Tanto Saavedra como Justiniano serán recluidos en el penal de Palmasola; mientras que los otros tres jóvenes implicados en el caso fueron absueltos de culpa.

Ninguno de los cinco acusados estaban detenidos, todos se defendían en libertad. Después de largas audiencias y debates, la comisión de fiscales -conformada por Nancy Carrasco, Giovana Castro Gutiérrez, Fanny Alfaro y Julio César Porras- concluyó su trabajo y cierra el caso de la joven, que fue ultrajada en estado de inconsciencia en un motel ubicado por la zona norte de la capital cruceña.

Los acusados no hicieron uso de la palabra durante la audiencia.

La abogada Echevarría denunció que, desde que se registró el suceso hasta concluir la audiencia, en el piso 12 del Palacio de Justicia, familiares de Alejandro Saavedra , en particular su madre Eliane, la amenazaron de muerte. 


La jurista denunció que la amenaza surgió cuando escucharon la sentencia emitida por los juzgadores; le dijeron que sus días estaban contados. “Si algo me sucede, ella será la directa responsable”, alertó la abogada.

El fiscal del departamento, Róger Mariaca, también se pronunció luego del acto judicial al señalar que los fiscales del caso fueron amenazados por familiares de los acusados. Consideró justo el fallo del tribunal, toda vez que se presentaron todos los elementos de prueba.

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