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Cinco años han pasado desde que dijimos adiós al Cardenal Julio Terrazas. En conmemoración de esa fecha, Monseñor Sergio Gualberti, Arzobispo de Santa Cruz y heredero al frente de la iglesia en Santa Cruz, ofició una eucaristía en la Basílica Menor San Lorenzo.

Gualberti elogió la figura del Cardenal Julio y su compromiso permanente con los más necesitados. El ‘servidor de todos’, como se conocía a Terrazas, entregó su vida “al servicio de Dios, de la Iglesia y del prójimo”.

Durante la homilía, se recordó la trayectoria del Cardenal quien “desde su juventud hasta su muerte ha sido un verdadero misionero de Cristo Redentor, el mensajero del Dios de la vida”. También se destacó la valentía y pasión que mostraba para anunciar el evangelio en los contextos sociales y políticos más complejos.

El arzobispo subrayó su “palabra convincente que venía más del hondo de su corazón y de su experiencia personal de Dios”.

Terrazas fue nombrado Cardenal el 21 de febrero de 2001 por Juan Pablo II, y con este nombramiento, Bolivia tenía a su primer cardenal nacido en el país. Fiel a su esencia humilde y su infancia en Vallegrande, Julio Terrazas mostró siempre un espíritu combativo en defensa de los pobres. También era conocido por su compromiso irrenunciable a los derechos humanos, actitud que lo llevó a enfrentarse con diversos gobiernos.

Gualberti, a nombre de la Iglesia expresó el agradecimiento a “su servicio, no solo a la Iglesia sino a nuestro país, buscando favorecer el diálogo para solucionar los problemas, evitar divisiones y ser forjador de paz”.

Matizó que su particular atención a los últimos y pobres “le acarrearon tantas dificultades, incomprensiones e injustos ataques” aunque nunca claudicó ante las presiones.

Finalmente, el arzobispo de Santa Cruz alentó a los católicos para que sigan el ejemplo de Terrazas “testimoniado el evangelio con tanto ardor y gozo”.

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