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Tras la repentina muerte del coronel Raúl Gareca Díaz, un gran número de uniformados de Santa Cruz no esconde su temor por el enemigo invisible al que enfrentan al patrullar las calles y más aún frente a una población que rompió de muchas formas las restricciones establecidas.

"Nos duele ver caer a los camaradas cumpliendo el deber, pero tenemos que seguir", indicó un policía cuando realizaba controles sobre la doble vía a La Guardia. 

Otro que estaba recorriendo la zona central de la ciudad, reconoció que el temor a contraer el coronavirus es algo generalizado, "nos da miedo como a cualquier ser humano", afirma.

"Algunas veces, cuando estamos en los controles verificando si los vehículos cuentan con la autorización o si los conductores portan la licencia de conducir, sentimos temor al pedirles sus documentos, porque sabemos que muchos de nuestros camaradas se infectaron de esa manera, o al menos eso indicaron ellos. Son esas dudas que se presentan en el día a día, pero debemos seguir con mucho cuidado", afirmó un agente mientras observaba la circulación de los vehículos en una rotonda.

El comandante departamental de la Policía, José Enrique Terán, en contacto telefónico con EL DEBER, dijo que hasta este miércoles en Santa Cruz había 38 agentes que dieron positivo al Covid-19 y volvió a lamentar la muerte de sus tres camaradas, un coronel, un teniente y un sargento. 

Sin embargo, el jefe policial dijo que en medio de la tristeza y el dolor que ha significado las muertes de sus camaradas, hay una esperanza que los alienta y por la que se congratulan todos los agentes al ver que 18 policías han logrado vencer la enfermedad, luego de estar internados en un centro médico. "Ya se levantaron", aseguró Terán.

El comandante dijo tener la fe puesta que en las siguientes semanas se recuperarán más policías y podrán volver a sus casas, con sus familias. "La misión de cada policía en las calles es noble y sacrificada, eso lo sabemos todos", apuntó Terán.