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Los miembros de la marcha indígena ya tienen fecha para el retorno a sus comunidades, pero antes realizarán una sesión de constitución formal del Parlamento Indígena con el nombramiento de diversos cargos y la aprobación de las primeras leyes. Adolfo Chávez, responsable de Relaciones Internacionales y Cooperación de la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (Coica), adelantó la desmovilización de la marcha para el próximo miércoles.

Hoy se cumplen tres meses desde que los indígenas marchistas salieron de sus hogares.

Chávez participó en el programa 'Influyentes' de EL DEBER Radio y desde sus micrófonos valoró los tres meses de marcha y movilización de los pueblos indígenas. Partieron el 25 de agosto desde Trinidad. Llegaron a Santa Cruz el 30 de septiembre y, dos meses después de su arribo, determinan retornar a sus comunidades.

"Se ha puesto un límite para la desconcentración. Este miércoles, en la tarde o en la noche. Todavía no sabemos cómo se organizará, pero será un agradecimiento a la población, al departamento de Santa Cruz",  manifestó.

Con el fin de la marcha en mente, toca valorar los logros alcanzados. "Hemos puesto las cosas al descubierto. Por eso, el resultado de la marcha es satisfactorio", consideró Chávez. La movilización indígena ha permitido "un despertar de la población" y "ha demostrado que el propio Gobierno ha centralizado todos los poderes".

De esta manera justifica la ausencia de los cuatro poderes convocados para un diálogo con la columna indígena que llegó desde Beni. En los dos meses de estadía en la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno han remitido cuatro invitaciones para las autoridades del poder Ejecutivo, Legislativo, Judicial y Electoral, pero ninguna respondió a la convocatoria.

El marchista se muestra crítico al referirse al Ejecutivo nacional, al que acusa de intentar quebrar la marcha ofreciendo acuerdos parciales a diversos grupos. Así lo hizo, asegura, con la marcha chiquitana que estaba en la Plaza 24 de Septiembre. "Agendaron acuerdos con el Gobierno, (hubo) planificación, pero nada de acción", lamenta Chávez.

La falta de un diálogo con el Gobierno demuestra, según manifiesta, la actitud de imposición que marca al MAS y busca someter a los grupos de campesinos y empresarios que demandan tierra. Por ello, remarca que "los nuevos esclavos modernos son los indígenas", ante el comportamiento mostrado por el ejecutivo nacional.


Aclaró que el acuerdo se habría realizado con campesinos de la región chiquitana y se limita a la otorgación de titulación individual de las tierras. "Respetamos esa determinación (recibirán dotación de 50 hectáreas) pero no está en nuestra agenda. Los indígenas chiquitanos quieren su territorio ancestral, no quieren 50 hectáreas".

Chávez expresó su satisfacción por los alcances logrados durante la marcha. "La marcha ha mostrado lo que pasa en Bolivia, no solo con los avasallamientos, sino también con las leyes que el Gobierno quiso implementar", resume.

También mostró su satisfacción por la determinación asumida por los indígenas de consolidar "un gobierno indígena, autónomo, tenemos la capacidad de deliberar".  El representante de Coica observó que esta decisión obliga a "una nueva organización del país" que replantee un esquema tributario que otorgue "un 80% para las regiones y 20% para el Estado". 

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