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En tiempos de campaña electoral, todo es posible. En las últimas semanas, la presidenta del Estado y candidata por la alianza Juntos, Jeanine Áñez ha tenido un notable acercamiento con la alcaldesa interina de Santa Cruz de la Sierra, Angélica Sosa. Desde ambas agrupaciones coinciden que esto responde a un tema de "coordinación" del manejo de la pandemia.

Sin embargo, esta "coordinación" no existió cuando al país ingresó el virus del Covid-19. El 17 de marzo, Sosa anunciaba que la capital cruceña ingresaba en una cuarentena municipal desde el 19 al 23 de marzo. Horas más tarde, Áñez anunciaba una serie de medidas nacionales que, de cierta forma, contradecían la decisión del municipio más grande del país de paralizarse durante cinco días. Las determinaciones del Gobierno central eran el cierre de las fronteras, la restricción del transporte público y privado, además la restricción del horario para la jornada laboral.

Luego de este anuncio, Sosa convocó a los concejales para analizar la figura. "El Concejo municipal quiere que nuestra Presidenta y nuestros ministros coordinen de forma permanente, así como lo hace nuestro Gobernador", señalaba en ese entonces.

La tensión no acabó ahí. El 27 de abril, Sosa posteó en su cuenta de Facebook que "las decisiones tienen que tomarse en base a información y no hay cabida a opiniones personales. Representamos al Gobierno Autónomo del municipio urbano más poblado del país. Es por eso que recomendamos extender la cuarentena en Santa Cruz de la Sierra. Sabemos que el sacrificio es grande, pero también sabemos que tenemos la responsabilidad de cuidar la salud y la vida de nuestra población. Y esto no lo hace el gobierno nacional, ni el gobierno municipal, ni los sectores, por separado". Esto como respuesta al anuncio de Áñez sobre el ablandamiento del aislamiento total por la crisis del Covid-19 con la finalidad de “liberar la economía”.

Mientras los meses transcurrían, las aguas se fueron calmando y hoy, Sosa y Áñez se las ve juntas en diferentes actos que han dejado entrever una cierta 'química' entre ambas autoridades.

Es por coordinación

"Lo que en realidad existe es una coordinación de carácter intergubernamental, que es lo que tiene que haber en toda gestión. La presidenta siempre ha actuado de una forma muy amplia, responsable y abierta, tratando de congeniar y conciliar las distintas visiones que tenemos en el país, en el orden regional y también político", explicó José Luis Bedregal, vocero de Juntos.

Bedregal dio como ejemplo que Áñez ha trabajado de manera muy cercana con distintos actores políticos, como el alcalde de la sede de Gobierno, de El Alto o el gobernador de La Paz y de otros que no responden a una misma visión política-electoral.

"Hemos lamentado que en algunos casos como ciertas alcaldías de Cochabamba ha sido prácticamente imposible coordinar por una mala predisposición que entendemos responden a una orientación de carácter político y que al final perjudica a las personas", dijo Bedregal.

Por su parte, el vocero de la alianza a la que pertenece Sosa, Santa Cruz Para Todos (SPT), Roberto Áñez respondió que no es momento de cálculos políticos ni de conveniencias partidarias.

"El país está luchando contra una crisis sanitaria y económica. Santa Cruz ha pasado por los momentos más duros y trabajando en unidad de todas las instituciones, estamos avanzando en aplanar la curva de contagios y en viabilizar recursos para las obras y los servicios que dinamicen la economía, generen trabajo y beneficien a los vecinos", sostuvo Áñez.

El vocero cree que las instituciones están llamadas a estar a la altura de los hechos y trabajar de manera coordinada. "Así lo estamos haciendo, como espera la población y logrando los mejores resultados".

Cálculos políticos

Para el politólogo, Daniel Valverde en tiempos electorales todo es posible y que hay que partir de esa premisa.

"Meses atrás parecían autoridades muy alejadas y, además, con serios conflictos por el manejo de la pandemia. Basta recordar cuando el Gobierno aprobaba el decreto que delegaba toda la responsabilidad a los gobiernos subnacionales y otras situaciones en la que estuvo bastante accidentada la relación entre la alcaldesa del municipio más grande de Bolivia y la presidenta transitoria", explicó Velarde.

El politólogo remarca aspectos importantes entre ambas. Primero, que Sosa y Áñez son autoridades que no tienen plena legitimidad política, porque llegan a ocupar esos cargos de ejercicio del poder, pero por circunstancias coyunturales, en el primer caso por la salud del alcalde y la segunda, por renuncia y un vacío de poder. Segundo, ambas son mujeres y tercero, porque no tienen líneas políticas muy definidas.

"La señora Áñez, antes que la convoquen para que asuma la Presidencia, ya estaba prácticamente desplazada de su organización política, entonces no tiene mucho reparo para tomar su propio rumbo. Pareciera que quiere acercarse a otros actores políticos y alejarse de los cuadros históricos de Demócratas como el gobernador de Santa Cruz, a quien no creo que le simpatice mucho esta alianza, porque dicen que tiene ambiciones de postular y armar una estructura fuerte para el Gobierno Municipal de Santa Cruz", dijo Valverde.

Para su colega, José Orlando Peralta, cree que hay que tomar en cuenta que Sosa lidera una estructura partidaria territorial consolidada ante la prácticamente jubilación política del alcalde Percy Fernández.

"Es la alcaldesa interina de una de los municipios más poderosos de Bolivia, por lo que la hace potable para hacer alianzas con cualquier estructura nacional que necesite asentarse en Santa Cruz. En el caso de Jeanine Áñez, se evidencia la distancia que ha marcado con Rubén Costas y, por otro lado, el hecho de que esté en campaña directa, le es necesario tener relaciones, vínculos y alianzas con estructuras políticas territoriales y, al parecer, Juntos y SPT han coincidido en ciertas cosas, por lo que se están proyectando en ese sentido: 'yo te ayudo ahora y vos me ayudás después'. Ambas se necesitan", explicó Peralta.

El analista recordó el acercamiento de Sosa con el expresidente Evo Morales, por lo que ahora, esa relación que se encuentra "enfriada" necesita nuevamente estar conectada al poder nacional. "Al fin y al cabo, en política y en los procesos electorales todo se maneja en base a intereses, nada es por cuestión de afinidad", dijo.