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A más de 40 kilómetros, en el municipio La Bélgica, se encuentra Afasi (Amigos de la Fauna Silvestre), una fundación que desde hace 10 años cuida animales rescatados a través de su Proyecto CCFS (Centro de Custodia para Fauna Silvestre), legalmente establecido, con ficha ambiental y Plan de Manejo.

Los propietarios, Urs Büchler, director del Centro de Custodia Afasi, y su esposa Mónica Prado Jarsún, la representante legal, diariamente dedican su tiempo a cuidar fauna rescatada. “Nuestra fundación recibe también en calidad de custodia temporal animales silvestres salvajes rescatados o decomisados, como perezosos, penis, loros o reptiles que han perdido su hábitat natural por diversas razones, como, chaqueo sin control, inundaciones, tala de árboles, etc.”, explican.

En 30 hectáreas, un estimado de 225 animales de diferentes especies son atendidos. Urs y Mónica no reciben financiamiento, trabajan con sus propios recursos para la habilitación de hábitats, la alimentación y la atención veterinaria, ayudándose con sus recursos de jubilación. 

 “Lo hacemos por amor a los animales”, destacan. A su vez, tampoco reciben ingresos por turistas, al ser el lugar considerado un santuario, que pocas personas tiene visitas.

Debido a la cuarentena, los dos responsables están pasando algunos apuros, sobre todo en cuanto a la alimentación de los animales. 

Luego de insistentes gestiones, Afasi pudo contar con permiso de circulación para abastecerse, pero toda solidaridad suma, por eso es bienvenida cualquier donación de semillas para reserva, como maíz entero, frijol, soya, sorgo, trigo, arrocillo o croquetas para los felinos y perros.

Afasi además es fuente laboral para familias del entorno donde se ubica el Centro de Custodia, es el caso de seis guardafaunas que viven en el lugar, y que se encargan de la preparación de los recintos, de la alimentación, además de un veterinario que colabora con la revisión médica mensual, siendo todos estos gastos cubiertos por los propietarios.

Los dos responsables dicen que, a pesar de conocerse que los animales silvestres son Patrimonio de Bolivia, y de tener fiscalización e inspección por parte del Gobierno Nacional y Departamental, Afasi no recibe apoyo de instituciones públicas ni privadas. “Todos los animales fueron mascotas, por ello su liberación está prohibida, pues no podrían encontrar su alimento o serían presa fácil de los cazadores. Esa es la terrible consecuencia que ocurre al tener como mascota a un animal silvestre”, explicó Mónica.

La representante legal también dijo que este último tiempo de cuarentena ha impactado a todos los refugios de fauna silvestre, "las necesidades crecen y es cuando debemos apoyarnos. Invitamos a las personas e instituciones solidarias, a ser parte de la causa Amigos de la Fauna Silvestre, a que apoyen con lo que puedan, ya sea económicamente o con alimento".

Para cualquier colaboración están habilitados los números 713-91621 y 689-10745. También se puede donar a la cuenta a nombre de Amigos de la Fauna Silvestre, No. 1042-265543, del Banco Económico (Nit 189034020).

Algunos animales en custodia

Primates: 2 ateles o monos araña, 16 saimirs o monos ardilla, 3 aotus o monos cuatro ojos nocturnos, 1 carayá o aullador y 56 monos capuchino.
Felinos: 2 pumas, 2 ocelotes, 2 tigrillos y 1 gato montés. 
Aves: 16 parabas, 1 tucán. Loritos: 12 miopsitas, 10 amazonas, 5 cabeza roja, 2 cabeza gris y 2 cabeza azul. 
Mamíferos: 16 tejones, 1 monomichi, 1 oso melero, 1 zorrito, 14 chanchos troperos y 10 taitetuses o pecarí. 
Reptiles: 6 lagartos de anteojo rojo, 7 yacarés, 60 tortugas terrestres y 39 tortugas acuáticas.

Fotos: Urs y algunos de los animales que habitan el refugio


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