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Las divisiones policiales de Tránsito, Diprove y Felcv, que fueron replegadas del municipio de Yapacaní debido al ataque que sufrieron en la estación policial el jueves por la noche, están funcionando en los municipios aledaños de San Carlos y Santa Fe. A raíz de esto, el alcalde sancarleño, Marco Áñez, ofrecerá ambientes para que esas unidades policiales se asienten en ese municipio, donde ya funciona la Felcc, luego del ataque que sufriera la institución verde olivo en noviembre.

Es más, el alcalde también señaló que existen condiciones en su municipio para albergar a los bancos que funcionan en Yapacaní. “En San Carlos hay inmuebles que los bancos pueden alquilar alrededor de la plaza y nosotros brindarles la seguridad que necesitan”, a tiempo de recordar que no es la primera vez que en Yapacaní atacan a la Policía y esta debe replegarse.

Por otra parte, en Yapacaní, dirigentes de sectores sociales han pedido que la Policía retorne. Esta tarde se hizo una inspección a la estación policial donde se evidenció los destrozos causados, como por ejemplo a la cámara de desinfección contra el coronavirus. El lugar ha sido precintado para evitar el ingreso de personas.

Desde las autoridades policiales, se conoció que aún no existe la orden de retornar para los uniformados. Tomando en cuenta anteriores ocasiones en que la Policía también ha sido atacada, se deberán reponer los destrozos y suscribir acuerdos y compromisos, aunque se ha visto que a pesar de ello, los casos son reiterativos.

Por otra parte, en tres días de ausencia de la Policía en Yapacaní, se ha observado que, durante el fin de semana los mercados no abrieron y aunque no hay control policial, la circulación de vehículos que no acatan la cuarentena el fin de semana y por las tardes, si bien ha existido, no ha sido cuantioso.

Lo que sí se observó, las noches del viernes y del sábado, fue la apertura de al menos cinco locales de expendio de bebidas alcohólicas en la zona denominada Santa Rosa, donde abundan los bares y karaokes, vulnerando así la norma que prohíbe la atención.