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Es el peor escenario posible para la Alcaldía de Santa Cruz de la Sierra (capital económica de Bolivia) que ha sido considerada la más rica del país. Los recortes de coparticipación tributaria, sumados a la baja captación de recursos propios, determinan que no alcancen los recursos para pagar el total de las planillas correspondientes a este año.

Por primera vez en la última década, el municipio cruceño prevé un déficit del 10 por ciento en su presupuesto, debido al efecto económico de la pandemia.

Este panorama pone en jaque la economía del municipio este año, pues las autoridades gestionan recursos hasta para el pago de planillas. El panorama no es alentador para el 2021, pues se confirmó que habrá una disminución de Bs 785 millones en relación con los recursos que se administraron este año. El Presupuesto Operativo Anual (POA) 2021 aprobado esta semana es de Bs 2.687 millones, mientras que el de 2020 ascendía a Bs 3.472 millones.

Ante ello, la alcaldesa interina Angélica Sosa se refirió a la gestión de al menos cinco créditos más. Esto sin tomar en cuenta dos ya concretados para la próxima gestión con Concretec para pavimento y con el banco alemán gubernamental KFW, para alcantarillado.

Concejales de oposición remarcan que ya se está por concluir la gestión de las autoridades, por lo que estos préstamos solo complicarán las tareas de los futuros funcionarios públicos que serán los encargados de pagar estas deudas.

El déficit

La alcaldesa interina Angélica Sosa estuvo en el Concejo Municipal para defender el POA del próximo año. Allí habló del déficit que amenaza esta gestión. Remarcó que es prioridad gestionar ante el Gobierno nacional la devolución de recursos de coparticipación tributaria, tomando en cuenta que este año les recortaron cerca de Bs 400 millones. Su principal preocupación es cubrir el monto de las planillas.

“Si no tenemos estos recursos adicionales terminaremos con un déficti del 10% del presupuesto vigente. Aunque se hará todo lo posible por aumentar los recursos propios. Poco a poco vamos a ir superando la deficiencia económica”, dijo Sosa. Agregó que otra opción para cubrir esta deuda es que espera el Gobierno nacional concrete una ley que les permita utilizar un porcentaje adicional de las transferencias por Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) para el pago de los compromisos salariales.

“Si se hace la redistribución del presupuesto de gastos y planillas, que es lo que más me tiene a mí preocupada, se estaría cerrando de forma cabalita”, sostuvo a tiempo de enfatizar que esta crisis se replica en gran parte del mundo producto de la pandemia de coronavirus.

La alcaldesa ha viajado a La Paz para buscar alivio a la situación económica; esta semana volverá con el fin de gestionar la devolución de los recursos de coparticipación tributaria.

Este déficit se registra pese a que hace un mes se tuvo que hacer una reprogramación del POA 2020. La secretaria de Administración y Finanzas, Sandra Velarde, indicó que del monto inicial de gastos se redujo Bs 549.219.148 dejando Bs 2.923.315.859 para este año.

Los concejales cuestionaron que no se hayan generado nuevas fuentes de ingresos en el municipio. El concejal Jhonny Fernández remarcó que debería ser prioridad impulsar inversiones en alianza públicas y privadas para reactivar la economía.

Más créditos

En la sesión del Concejo, la alcaldesa interina se refirió por primera vez a tres créditos más que se están gestionando: uno para drenaje y el otro para tráfico y transporte.

El primero se trata de un préstamo de Bs 1.000 millones canalizado por el Ministerio de Planificación, para que los municipios del país mejoren sus planes de drenaje.

“Ya tenemos un plan de drenaje a diseño final. En este sentido vamos a tratar de poder entrar en estos fondos internacionales de la cooperación inglesa, que son a 10 años plazos”, sostuvo.

La autoridad también confirmó que gestionan con la cooperación Japonesa (JICA) un crédito por movilidad urbana para poder ampliar las fases de los Buses de Transporte Rápido (BRT).

El tercero al que hizo mención, fue un crédito paralizado hace años y que finalmente ya está en etapa final, es del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y está destinado a la renovación del alumbrado público y seguridad ciudadana, especialmente en el centro de la ciudad.

A la fecha están aprobados dos créditos más, pendientes de desembolso: uno es el de la CAF-Banco de Desarrollo para América Latina para la implementación de la primera fase de BRT por Bs 254,73 millones.

Su desembolso se tramita hace casi un año, esta semana se conoció que ya está en la Cámara de Diputados.

Otro crédito en fase final es el del Banco Mundial por Bs 348 millones y está destinado a la construcción de la red de ciclovías de La Costanera y la revitalización del centro histórico, zona del parque El Arenal, y ya tiene el visto bueno de la Cámara de Senadores. A esto se suma que para el 2021 ya se comenzará a ejecutar el crédito de KFW por Bs 104,4 millones para mejorar el sistema de alcantarillado.

El último crédito que ya está en proceso de desembolso es por Bs 348 millones con Concretec para obras de pavimentación. Por la pandemia, los trabajos se iniciarán este mes y concluirán el próximo año. La intervención contempla calles, avenidas y radiales de varias zonas.

El exconcejal Manuel Saavedra indicó que entre 2015 y 2020 es cuando más dinero se prestó la Alcaldía en Santa Cruz en comparación con anteriores gestiones. "Desde 2016 comenzaron a endeudar la Alcaldía y desde ahí fue una curva ascendente y constante", cuestionó.

Por su parte, la concejal Rosario Schamisseddine criticó: “Se van a volver a prestar plata. Nos van a volver a endeudar más. Esto se hace con tanta facilidad y todo lo pagaremos nosotros”.

Pagos y años de gracia

Angélica Sosa resaltó que la mayoría de los créditos aprobados en los últimos años tienen entre dos y 10 años de gracia; es decir, en este tiempo no se amortizará la deuda.

El POA 2021 refleja una disminución de recursos para amortizar la deuda. Mientras que este año se destinaron Bs 256,20 millones, para el 2021 serán Bs 249 millones.

Para el concejal municipal Johnny Fernández la presente gestión municipal está complicando las gestiones de las próximas autoridades, pues el pago de estos créditos recién comenzará a mermar significativamente el POA del 2023.

"De aquí a dos años será duro para las nuevas autoridades municipales, pues tendrán que amortizar mucha deuda porque ya los años de gracia se cumplen y se comenzará a pagar. En los próximos años el monto del servicio de la deuda que se paga anualmente se puede hasta duplicar”, cuestionó.

Sosa pidió que se deje de tergiversar la función de los créditos porque estos permitirán la reactivación económica, "tan necesaria e imperiosa por la pandemia".

“Pese a la pandemia, nosotros seguimos haciendo gestiones ante los organismos internacionales para que siga creciendo Santa Cruz con planes de pavimentación y drenaje”, remarcó.

Deuda total

Fernández dijo que los cinco años de las actuales autoridades municipales concluirán con una de las deudas más elevadas del municipio con más de Bs 1.500 millones, toda vez que, según un informe entregado por el Ejecutivo al Legislativo a finales del año pasado, la deuda histórica llegaba a Bs 910 millones y luego se aprobaron dos fideicomisos (por Bs 188 millones) y dos créditos: Concretec y KFW, por lo que en total suman más de Bs 640 millones. Fernández agregó que a esto aún se deben incluir los futuros desembolsos de la CAF, BM y el BID.

En contraparte, la secretaria de Finanzas, Sandra Velarde, indicó que una deuda municipal solo se consolida cuando es ejecutada, por lo que solo se puede hablar de una deuda histórica de Bs 700 millones en 2020, a lo que se suma Bs 95 millones ejecutados de los Bs 188 millones de fideicomisos.

Agregó que el monto del crédito de Concretec aún no suma a la deuda municipal porque actualmente está en ejecución.

“Este crédito (Concretec) se ejecuta y tiene 2 años de gracia, por consiguiente, todavía no es deuda y el resto (de préstamos) aún no tiene contrato”, sostuvo.