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Comenzó hace cuatro días cuando una quema, originada en un chaco, se expandió de manera descontrolada. Quizá, en ese inicio, con un poco de ayuda, se podría haber sofocado las llamas. Pero no contaban con el equipamiento necesario.

Ahora, las llamas consumen los pastos y montes ante la desazón de comunarios que se ven impotentes. Son más de 3.000 hectáreas incendiadas en el territorio guaraní de Alto Parapetí con afectación a diversas comunidades como Caraparicito o Turuyuki.

La TCO reporta 3 incendios mientras que el municipio de Lagunillas, que se declaró en estado de emergencia, hace frente a 4 incendios más.

Marino Bellota, portavoz de la Nación Guaraní, considera que, por el momento es mínima la ayuda que han recibido de las autoridades, lo que limita la capacidad de acción que disponen.

Un equipo de 10 bomberos de la gobernación junto con 6 voluntarios de Brigada 21, desplazados desde Santa Cruz, trabajan junto a los pobladores. Desde hace dos días cuentan con una cisterna desplazada desde Camiri, gracias al apoyo de las empresas Andina, Servipetrol y EBC, que refuerza la labor de los bomberos.

Lamentan un cruce de información confusa que provocó el desvío de la ayuda comprometida por defensa civil. Un anuncio por parte de YPFB y Total aseguraba que el incendio estaba controlado. Ante este anuncio, la Gobernación destinó a otra zona los recursos de Defensa Civil.

Bellota insiste que desde el primer momento, los comunarios trataron de controlar las llamas. Para ello, pidieron apoyo a una empresa petrolera ubicada en la zona, pero no lograron materializar el uso de una cisterna que reforzase las labores de extinción.

Por su parte, la empresa Total, que opera la planta de procesamiento de gas en Incahuasi, se pronunció mediante un comunicado en el que señala que "las instalaciones se encuentran bajo control y seguridad". Además, refiere que "desde el inicio del incendio la empresa está apoyando con una cisterna propia y con agua de la planta para otra cisterna de la comunidad".

La prioridad en estos momento consiste en atender a las comunidades que sufren por la sequía y el incendio. Piden la coordinación con los diferentes niveles del Estado para acceder a alimentación e hidratación, así como el refuerzo de las labores para el control de las llamas.

La mañana de este viernes, el Ministro de Defensa, Fernando López, dispuso que "en 24 horas" se instale un comando de emergencia en Camiri o San Fernando "con 100 bomberos de la Policía" para atender los diversos incendios de la zona.